“Fue una sorpresa”, así describió Gabriel Romanelli al ataque recibido por parte de Israel contra la única iglesia católica de Gaza. El cura argentino sufrió una herida en su pierna.

El jueves pasado, la única iglesia católica de Gaza sufrió un ataque por parte de Israel. Como consecuencia, tres personas fallecieron y otras quince resultaron heridas. Dentro de los lesionados se encuentra un sacerdote argentino, Gabriel Romanelli, quien días después habló sobre lo ocurrido.
Según el cura, el ataque “fue una sorpresa”, al tiempo que descree que se haya tratado de un error. “Dicen que fue un error, pero impactó en el frente del templo, un templo de piedra. Fue un impacto directo, con esquirlas y heridos por esquirlas todo el tiempo. Esto fue una explosión y se ve claramente”, manifestó sobre la explicación y pedido de disculpas que hizo Israel.
“Había terminado en mi despacho una reunión. Me acerqué a tomar mate con otra joven que nos vino a ayudar y se escuchó la explosión”, relató, recordando el bombardeo.
“Yo estoy bien, lo de la pierna fue una infección menor”, dijo en referencia a la herida que recibió.
La Iglesia de la Sagrada Familia se convirtió en un refugio de cientos de personas que van a cubrirse de los distritos ataque que sufre asiduamente el norte de Jerusalén, y sobre todo la zona de Gaza.
Este ataque no hace más que acrecentar la grieta entre los países de la región.
Ante el presente que vive la Franja de Gaza y viendo que una iglesia fue el blanco de los misiles israelíes, el papa León XIV solicitó el inmediato cese del fuego en la zona. “Su Santidad reitera su llamamiento a un cese inmediato de la violencia, y expresa su profunda esperanza de diálogo, reconciliación y paz permanente en la región”, había expresado en un comunicado publicado el mismo día del atentado.


