Álvarez se fue de San Lorenzo en medio de fuertes internas

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La abrupta salida de Gustavo Álvarez de San Lorenzo dejó al club sumido en una nueva crisis futbolística e institucional. El entrenador, que había asumido a fines de marzo y dirigió apenas 13 partidos oficiales, decidió dar un paso al costado y difundió una carta pública en la que expuso presiones internas en el armado del plantel para el segundo semestre.
Según detalló, el vínculo se terminó de palabra el domingo 21 de junio, horas antes del inicio de la pretemporada. El lunes 22, cuando el plantel debía presentarse a entrenar, Álvarez ya no era el técnico del Ciclón. En su mensaje, consideró que el fútbol profesional de San Lorenzo necesita una “profunda reestructuración” y advirtió que, para obtener resultados diferentes, el club debe modificar de raíz los procedimientos de gestión que lo llevaron a la actual situación deportiva y económica.
El punto de conflicto central, relató el DT, fue el armado del plantel. Había planteado tres ejes para afrontar la próxima etapa de competencia: sostener la base del equipo titular pese a la necesidad de vender jugadores, reemplazar cada salida con incorporaciones de jerarquía similar y darles protagonismo a los juveniles surgidos de las divisiones inferiores en lugar de recurrir a futbolistas considerados prescindibles.
En ese marco, se elaboró un listado único de 11 jugadores prescindibles, sin incluir juveniles, que fue consensuado y aprobado en una reunión realizada el jueves 18 de junio por el cuerpo técnico, el Consejo de Fútbol y la Subcomisión de Fútbol Profesional. Sin embargo, el sábado 20 por la noche, Álvarez fue notificado de la intención de modificar tres nombres de esa nómina debido a “presiones externas”, algo que rechazó de forma tajante.
Presiones, ruptura y futuro inmediato del Ciclón
“Respondo en forma negativa y comunico que lo mejor es que deje el cargo”, fue una de las frases más contundentes de la carta del entrenador, quien sostuvo que su renuncia apuntó a preservar al club de eventuales conflictos legales de terceros en un contexto institucional y financiero delicado. También remarcó la necesidad de respetar la autonomía del entrenador para tomar decisiones deportivas, sin condicionamientos derivados de compromisos asumidos en el pasado.
- El ciclo de Álvarez se cerró con 3 victorias, 7 empates y 3 derrotas.
- Su salida se produjo justo al inicio de la pretemporada del segundo semestre.
- San Lorenzo atraviesa un escenario económico e institucional complejo.
“Para tomar este tipo de decisiones se necesita convicción y autonomía, pero lamentablemente es imposible por compromisos del pasado que siguen condicionando al entrenador de turno”, advirtió Álvarez en su carta.
Tras la partida del ex DT, la conducción de San Lorenzo designó de manera interina a Walter Perazzo, quien quedó a cargo del plantel profesional mientras la dirigencia analiza candidatos para ocupar el banco azulgrana. La salida de Álvarez profundiza la incertidumbre en Boedo y abre un nuevo interrogante sobre el rumbo deportivo del club en la segunda mitad de la temporada.

