Güerrín, emblema porteño y sede del Día Mundial de la Pizza

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La tradicional pizzería Güerrín, uno de los grandes templos de la pizza al molde en la avenida Corrientes, será anfitriona de los festejos por el Día Mundial de la Pizza este 9 de febrero. El local, fundado en 1932, se prepara para vivir una jornada especial en la que la pasión por la muzzarella, la masa esponjosa y el mostrador siempre lleno serán protagonistas en pleno corazón porteño.
Ubicada en una de las cuadras más emblemáticas del Centro, Güerrín se consolidó a lo largo de las décadas como una referencia ineludible para vecinos, turistas y familias que eligen “ir a comer una buena pizza” como un ritual tan porteño como el teatro o el café. Su participación central en la celebración del Día Mundial de la Pizza refuerza ese lugar privilegiado en la memoria afectiva de varias generaciones.
En el podio de las grandes pizzerías históricas, Güerrín comparte cartel con otros clásicos como Las Cuartetas y El Cuartito, todos exponentes de la pizza al molde bien cargada. En el otro extremo, pero dentro del mismo mapa pizzero porteño, conviven casas reconocidas por la pizza a la piedra, como Pizza Piola, Cosí mi piace o Albamonte, que representan la variante de masa fina y crocante que ganó terreno desde fines de los años 80.
De Nápoles al Obelisco: una historia que cruza océanos
Aunque los orígenes de la pizza se remontan, según algunos historiadores, a preparaciones similares de la antigua Grecia, fue en Italia donde el plato tomó la forma y el simbolismo que hoy se conocen. En la región de Nápoles se popularizó hace más de dos mil años, consolidándose como una comida sencilla, popular y profundamente arraigada a la cultura local.
Tanto es así que la Unesco declaró el “arte de los pizzeros napolitanos” como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Además, instituyó el 17 de enero como fecha para celebrar su día, en coincidencia con la festividad de San Antonio Abad, patrono de los pizzeros y del fuego, una tradición que dialoga con los homenajes que se realizan en distintas partes del mundo, incluida la Argentina.
Argentina, potencia pizzera: más locales que en Nápoles
La Argentina es, según diversos relevamientos del sector, el país con más pizzerías por habitante. Solo en la Ciudad de Buenos Aires se contabilizan más de 3.000 locales activos, una cifra que supera incluso a plazas históricas como Nápoles o Nueva York. Traducido en números, hay una pizzería cada 937 habitantes, lo que refleja hasta qué punto este plato se volvió cotidiano.
El desembarco de la pizza en el país está ligado al fuerte flujo inmigratorio del siglo XIX, en particular al arribo de italianos del sur. Uno de los pioneros fue el napolitano Nicolás Vaccarezza, quien adaptó el plato original en un horno panadero, donde también elaboraba el pan que luego vendía. Aquellas primeras pruebas se parecían más a un pan con cebolla, aceite y mucho ajo que a la muzzarella generosa que hoy domina las mesas porteñas.
La primera pizza local se cocinó en hornos panaderos, ya que los hornos a leña específicos para pizzerías aún no existían. Ese origen marcó el estilo que luego se transformaría en sello argentino: la pizza al molde, de masa alta, esponjosa y bien consistente, que se cocina sobre un molde metálico y no directamente sobre la piedra.
Del molde a la piedra y a la parrilla: evolución de un clásico
Con el correr del tiempo y la incorporación de hornos a leña más especializados, comenzó a ganar espacio una versión más cercana a la napolitana original: la pizza a la piedra, de masa fina, cocida directamente sobre la superficie caliente. Esta variante se expandió fuerte a partir de fines de los años 80 y hoy convive con la tradicional pizza al molde en casi todas las cartas.
En los hogares argentinos, además, se volvió habitual cocinar pizza en la parrilla, aprovechando brasas y planchas para lograr una base crocante y bien dorada. Sea al molde, a la piedra o a la parrilla, la preferida de los argentinos sigue siendo la clásica muzzarella, que concentra cerca de un tercio de los pedidos en pizzerías y casas de comidas.
Qué prefieren los argentinos cuando piden pizza
De acuerdo con un relevamiento de la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina, el 33% de los consumidores se inclina por la tradicional de muzzarella. En el ranking de las más pedidas también se destacan la Especial, con jamón y morrones, y la Napolitana, otra favorita que suma rodajas de tomate y ajo a la base de queso.
La fugazzeta rellena, versión local de la pizza de cebolla, es otro clásico infaltable en el universo pizzero argentino. Con una masa más alta, abundante queso en su interior y una contundente capa de cebolla por encima, se transformó en un símbolo de identidad que muchos turistas buscan conocer al visitar Buenos Aires.
Güerrín, un ritual porteño que atraviesa generaciones
Desde 1932, Güerrín ocupa un lugar especial en la vida cotidiana de la ciudad. Para muchos, es la parada obligada después del teatro, el punto de encuentro entre amigos o el escenario de cumpleaños improvisados a pura porción de muzza, de parado en el mostrador o compartiendo mesa en el salón.
Celebrar el Día Mundial de la Pizza en Güerrín es, en definitiva, mucho más que rendir homenaje a una receta. Es recuperar esos momentos simples que se vuelven inolvidables: una porción humeante, un vaso de bebida, la charla entre amigos y la certeza de que, en la avenida Corrientes, siempre hay una pizza esperando para escribir una nueva historia.

