El ataque fue cerca de las 16 del domingo. En ese momento Jonatan Nicolás Schneider, de 31 años, iba en su bicicleta por el pasaje 544 al 6600, a una cuadra de su casa y a pocos metros de la plaza ubicada frente a la vivienda de Graciela Carrizo, la mujer de 58 años alcanzada accidentalmente por las balas. El hombre fue sorprendido por otras dos personas que lo acribillaron a balazos. Quedó gravemente herido con 17 orificios de bala y falleció en el Hospital Roque Sáenz Peña. En esa misma ráfaga dos disparos que continuaron su trayectoria impactaron en el cráneo y el cuello de Graciela, que estaba algunos metros más atrás intentando proteger a sus nietas.

Conforme a lo referido por sus hermanos al diario La Capital el joven fue asesinado en el marco de una vieja bronca con unos vecinos del barrio.
La casa de la familia Schneider tiene la puerta castigada a balazos, pero los hermanos de Jonatan dijeron que también se trata de las marcas de una antigua disputa ya saldada. Ninguno de los Schneider negó que la familia tuviera sus conflictos, incluso dijeron que Jonatan y otro de ellos habían estado presos en la cárcel de Piñero. Pero sí insistieron en despegarse de una bronca que tiene un familiar suyo y que trascendió públicamente.
Los Schneider
A principios de julio pasado la fiscal Georgina Pairola imputó a Ana María “Pato” Schneider como presunta autora del homicidio de Petrona “Chabela” Cantero, hermana de Ariel “Viejo” Cantero, fundador de Los Monos. Ese crimen ocurrió en junio de 2017 en barrio Las Flores, pero la sindicada autora del hecho fue detenida recién a fines de junio en el barrio Virgen de Luján de San Nicolás. Aseguran que el crimen está enmarcado en una pelea antigua. “Es una bronca vieja, de hace muchos años. Se ve que lo andaban buscando, pero mi hermano ya no estaba en nada”, indicó uno de los Schneider.
Pato Schneider estaba prófuga de la justicia desde junio de 2017 por el crimen de Petrona Isabel “Chabela” Cantero, una de las hermanas del fundador de Los Monos, Ariel Máximo “Viejo” Cantero. El avance de la investigación puso como autores de los disparos a Ana María Schneider y a su hijo Jonatan. Los investigadores tenían conocimiento de que la mujer podría encontrarse oculta en algún “aguantadero” de San Nicolás ya que en febrero de este año había logrado escabullirse de la policía luego de que mataran a su hija Soledad en un ataque sicario que estaría dirigido a ella en venganza por el crimen de “Chabela”. Por esa razón el pedido de detención se centraba especialmente en esta ciudad donde la policía logró apresarla cuando transitaba por la calle en el barrio Virgen de Lujan.
El sangriento crimen de Soledad Schneider, hija de la mujer detenida y madre de 5 hijos, fue durante la madrugada del 4 de febrero último tras haber sido baleada por un grupo de desconocidos que haciéndose pasar por policías irrumpió en su casa de Segundo García al 1200, en el Barrio Virgen de Luján de nuestra ciudad.

