Graves incidentes y destrozos provocados por barras en la marcha por los jubilados frente al Congreso

El Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, desplegó el operativo “antipiquete” con cerca de mil efectivos de distintas fuerzas federales fuertemente equipados. También movilizaron camiones hidrantes y a la policía motorizada.

Captura de TN

La protesta de jubilados e hinchas de distintos clubes en las inmediaciones del Congreso terminó en un violento operativo de seguridad. La manifestación, que reclamaba un aumento en las jubilaciones frente al ajuste del gobierno de Javier Milei, fue reprimida con gases lacrimógenos, palos y empujones. Según trascendió, al menos unas cuatro personas fueron detenidas.

El eje del reclamo fue el bajo monto de las jubilaciones. Actualmente, la mínima es de $273.086,50, que con el bono extraordinario de $70.000 alcanza los $343.086,50, una cifra muy por debajo de la canasta básica para un hogar tipo 2, estimada en $1.056.601,3.

Si bien la convocatoria estaba pautada para las 17 horas, desde las 15 la Plaza del Congreso ya se encontraba colmada de manifestantes. Los primeros momentos de tensión se dieron cuando efectivos policiales impidieron que los protestantes bajaran a la Avenida Entre Ríos.

“Mirá dónde estamos. Ellos están cortando la calle”, denunció un hincha de Independiente, señalando que los manifestantes permanecían en la vereda mientras los efectivos bloqueaban la avenida. Otro hincha, de Vélez, cuestionó: “Esta gente parece que no tiene abuelo. Debe ser horrible lo que sienten. Que piensen en los abuelos que se están cagando de hambre”. Desde la hinchada de Boca, otro manifestante apuntó contra la ministra de Seguridad: “Con la guita que gasta Bullrich financiando a estos mismos que defienden a los narcos y los corruptos se podría mejorar el salario de los jubilados. No te tenemos miedo, Bullrich”.

A las 16, efectivos comenzaron a empujar y arrojar gas pimienta sobre un grupo que intentaba cortar la Avenida Rivadavia. De la misma manera, Gendarmería despejó la Avenida Callao.

Cerca de las 17, la situación se tornó caótica. Camiones hidrantes avanzaron contra los manifestantes que permanecían en la vereda y la plaza, arrojando agua y disparando balas de goma, en un operativo que terminó por desatar el repudio de los presentes.

A las 18 horas varios manifestantes comenzaron a llegar a Plaza de Mayo para trasladar el reclamo a Casa Rosada. “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, cantaban quienes se concentraron frente a casa de gobierno. Minutos después comenzaron a llegar efectivos de la policía para despejar la zona mediante más represión.

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