Granit Xhaka, el líder suizo que inquieta a la Argentina

El capitán que ordena a Suiza y preocupa al cuerpo técnico argentino

Granit Xhaka, capitán de la Selección de Suiza

NewsITe

De cara al cruce de cuartos de final de la Copa América en Kansas City, programado para este sábado a las 22, la Selección Argentina tiene bien identificado al hombre a controlar en Suiza: Granit Xhaka. El mediocampista zurdo, capitán y cerebro del conjunto europeo, es el termómetro de un equipo que basa buena parte de su funcionamiento en su criterio con la pelota y su personalidad para manejar los tiempos del partido.

Nacido en Basilea, pero con raíces albano-kosovares, Xhaka creció en un entorno marcado por la historia de migración de su familia, que dejó los Balcanes en medio de conflictos políticos. Ese trasfondo forjó un carácter fuerte, competitivo y sin concesiones, rasgos que hoy se reflejan en su estilo dentro de la cancha y en su rol de líder indiscutido del seleccionado suizo.

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Su debut profesional se dio en el Basilea, uno de los clubes más importantes de Suiza, donde rápidamente llamó la atención por su pegada y su lectura del juego. Desde allí dio el salto a las grandes ligas de Europa y comenzó un recorrido que lo consolidó como una figura reconocida a nivel internacional.

De Londres a la consagración en Alemania

El primer gran desafío de Xhaka fuera de su país fue el Arsenal de Inglaterra. En la Premier League disputó siete temporadas, llegó a ser capitán y se convirtió en una pieza clave en el mediocampo. Sin embargo, su carácter explosivo lo llevó a protagonizar más de una polémica con la hinchada y a acumular expulsiones que lo dejaron en el centro de la escena.

Lejos de estancarse, el volante encontró su mejor versión en el Bayer Leverkusen. Bajo la conducción de Xabi Alonso, se transformó en el eje absoluto del equipo y en una referencia táctica. Desde su llegada, el conjunto alemán rompió la hegemonía tradicional de la Bundesliga apoyado en un juego dinámico, con presión alta y circulación rápida de la pelota, un esquema en el que Xhaka actúa como faro y regulador del ritmo.

Cómo juega Xhaka y por qué es una amenaza para la Selección

Xhaka no es el típico mediocampista de marca rústico. Se trata de un volante completo, con un perfil muy valorado en Europa: puede colaborar en la recuperación, pero su principal aporte está en la construcción del juego. Sus decisiones con la pelota muchas veces marcan la diferencia entre un ataque inofensivo y una llegada clara de peligro.

  • Distribución y panorama: suele ser la primera opción de pase de los defensores suizos. Desde sus pies se inician los avances más peligrosos, ya sea con toques cortos para progresar o con cambios de frente que desarticulan la presión rival.
  • Pase entre líneas: su precisión para encontrar a los delanteros o mediapuntas entre los centrales rivales obliga a mantener una atención constante en la zona donde se mueven Rodrigo De Paul y Enzo Fernández.
  • Remate de media distancia: es dueño de una poderosa zurda. Si encuentra espacio frente al área, no duda en probar al arco, por lo que la Selección deberá achicar rápido y evitar que reciba con tiempo para acomodarse.
  • Experiencia en grandes citas: ha disputado Mundiales y Eurocopas, y conoce la tensión de los mano a mano. Su aporte no se limita al juego: ordena, habla, protesta y contagia carácter al resto de sus compañeros.

El desafío táctico para el equipo de Scaloni

En la previa del duelo, el cuerpo técnico argentino analiza cómo limitar la influencia del suizo sin descuidar el resto del andamiaje helvético. Una opción es que De Paul lo presione de cerca para incomodarlo en la salida, mientras que Enzo Fernández y el mediocentro se encargan de cerrar líneas de pase y de reducirle el margen de maniobra.

Además, será clave la coordinación entre mediocampistas y defensores para evitar que sus pelotazos largos encuentren a los extremos o al centrodelantero bien perfilados. Cada balón que Xhaka juegue con comodidad puede transformarse en una situación de riesgo.

Para Suiza, Xhaka es mucho más que un capitán: es la brújula que marca el rumbo del equipo. Para Argentina, en cambio, representa el foco principal a neutralizar si quiere sostener el sueño de seguir avanzando en la Copa.

Con este escenario, el duelo en el mediocampo promete ser una de las claves del partido. Si la Selección logra aislar al creativo suizo, tendrá allanado parte del camino hacia la clasificación. Si, por el contrario, Xhaka se adueña de la pelota, el campeón del mundo podría encontrarse ante uno de los desafíos más exigentes de su ciclo reciente.

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