Graham pide atacar al régimen iraní y Pahlaví promete giro total

Tensión máxima entre EE.UU. e Irán por los dichos de Lindsey Graham

El senador estadounidense Lindsey Graham y el líder opositor iraní Reza Pahlaví en medio de la escalada de tensión con Irán

NewsITe

El senador republicano estadounidense Lindsey Graham volvió a endurecer su discurso contra el gobierno de Irán y afirmó que un ataque directo al régimen de Teherán es “la única ayuda que realmente importa” para quienes se movilizan en las calles del país. Sus declaraciones se conocieron tras una conversación pública con Reza Pahlaví, hijo del último sah de Persia y una de las principales figuras de la oposición en el exilio.

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De acuerdo con lo difundido por CNN, el diálogo entre Graham y Pahlaví se produjo en medio de una grave ola de protestas en Irán, marcada por una represión que ya dejó más de 3.400 muertos, miles de heridos y detenciones masivas, según la ONG Iran Human Rights (IHRNGO). Pese al alto costo humano, las movilizaciones continúan y exponen la creciente crisis de legitimidad del régimen.

Durante el intercambio, Graham reiteró su respaldo a los manifestantes y aseguró que cree “de todo corazón” que la ayuda internacional está en camino. El legislador, de larga trayectoria en el Partido Republicano y conocido por su línea dura frente a Teherán, sostuvo que la única forma de que “Irán vuelva a ser grande” es que los manifestantes logren derrocar al actual gobierno.

Pahlaví, por su parte, definió el momento como “el más oscuro de nuestra historia”, pero al mismo tiempo consideró que el país nunca estuvo tan cerca de un cambio político profundo. El líder opositor valoró el apoyo de Graham como un mensaje clave para quienes siguen en las calles, bajo fuerte presión de las fuerzas de seguridad iraníes.

El plan de una futura Irán y la presión internacional

Tras la difusión de la charla, Pahlaví utilizó sus redes sociales para detallar cuál sería su hoja de ruta ante una eventual caída del régimen. Prometió poner fin al programa militar nuclear de Irán, cesar todo apoyo a organizaciones consideradas terroristas y normalizar rápidamente los vínculos con Estados Unidos, con el objetivo de “restaurar la amistad bilateral”.

En esa línea, adelantó que reconocería de inmediato al Estado de Israel y que intentaría reemplazar los actuales Acuerdos de Abraham por nuevos “Acuerdos de Ciro”, pensados para integrar a Irán, Israel y los países árabes en un esquema regional de cooperación económica y seguridad, sin injerencia del actual gobierno iraní.

Pahlaví también remarcó el potencial energético de su país, que cuenta con algunas de las mayores reservas de petróleo y gas del planeta. Señaló que, con un gobierno distinto, Irán podría convertirse en un proveedor confiable de energía, con precios predecibles, reglas claras y transparencia bajo estándares internacionales, abriendo la economía al comercio, la inversión y la innovación.

Mientras tanto, la tensión militar se hace sentir. Según la plataforma de monitoreo FlightRadar24, las autoridades iraníes ordenaron el cierre del espacio aéreo en todo el territorio ante el temor de un eventual ataque estadounidense. La medida aumentó la incertidumbre en la región y fue interpretada por analistas como una señal de que Teherán se prepara para un posible escenario de confrontación abierta.

Escalada con Washington y escenario regional

En paralelo, la relación entre Irán y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más delicados. CNN informó que el entonces presidente Donald Trump amagó con aplicar un arancel del 25% a las importaciones provenientes de países que mantengan vínculos comerciales con Teherán, en un intento de aislar aún más al régimen. Además, alentó a los manifestantes a tomar instituciones estatales y prometió asistencia, al tiempo que aseguró que “las muertes en Irán han parado” y que no habrá ejecuciones de participantes en las protestas.

Graham, que ya había sugerido en otras ocasiones “asesinar a los dirigentes que matan gente” como forma de frenar la represión, insistió en que la Casa Blanca debe considerar acciones directas. Para el senador, solo un golpe contundente contra las estructuras del poder iraní puede modificar el equilibrio interno y terminar con la violencia estatal.

En este escenario, los mensajes combinados de Graham y Pahlaví se inscriben en una estrategia más amplia de presión internacional sobre Teherán. Ambos argumentan que la única vía hacia la estabilidad y la reinserción plena de Irán en la comunidad internacional pasa por una transformación política profunda, el levantamiento de las restricciones internas y un cambio radical en su política exterior.

“La única manera de que Irán vuelva a ser grande es que los manifestantes venzan al régimen”, sostuvo Lindsey Graham, al reafirmar su apoyo a las protestas.

Con las calles iraníes aún movilizadas, el espacio aéreo cerrado y Washington evaluando nuevos pasos, la atención global sigue puesta en la evolución de la crisis. La definición de los próximos movimientos, tanto dentro de Irán como en el tablero diplomático, será clave para el futuro inmediato de Medio Oriente.

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