El viento creó un hipnótico remolino entre los cultivos en un campo de trigo de Kazajistán. Este efecto de ola en espiral podría deberse a las ráfagas que empujan e inclinan las plantas.

Un remolino diabólico sorprendió en medio de un campo de trigo de Kazajistán y quedó registrado en imágenes. El viento provocó un particular movimiento entre los cultivos, que comenzaron a inclinarse hasta formar una especie de ola en espiral sobre el terreno.
Las imágenes muestran cómo el movimiento se concentra en un sector determinado del campo y modifica momentáneamente la apariencia de los cultivos. A medida que el viento alcanza las plantas, el trigo se inclina y genera un efecto circular que puede observarse con claridad desde la distancia.
El fenómeno llamó especialmente la atención por la forma que adquirió en medio del campo. La sucesión de movimientos sobre el trigo produjo una figura similar a un remolino que parece desplazarse entre los cultivos mientras las plantas acompañan la dirección de las ráfagas.
La grabación permitió registrar el momento en el que el viento modificó el aspecto habitual del campo. La combinación entre el movimiento de las plantas y la formación circular creó así el particular efecto visual captado en Kazajistán.
Por qué se formó el “remolino diabólico”
La información disponible señala que el efecto de ola en espiral podría estar relacionado con las ráfagas de viento que empujaron e inclinaron las plantas. El desplazamiento del trigo ante esas ráfagas habría generado la apariencia de un remolino sobre el cultivo.
Sin embargo, el registro muestra principalmente el efecto que produjo el viento sobre el campo. Las plantas se inclinan de manera sucesiva y forman distintas ondas que, observadas en conjunto, adquieren una disposición circular.
El denominado remolino diabólico se destaca precisamente por ese efecto. El movimiento no aparece solamente como una ráfaga que atraviesa el trigo en una misma dirección, sino como una formación en espiral claramente visible entre los cultivos.
Las imágenes captaron la evolución del movimiento durante su paso por el campo y mostraron cómo el trigo respondió a la acción del viento. De esta manera, el fenómeno dejó una llamativa secuencia en la que las plantas parecen formar una ola circular en medio del terreno.

