El Presupuesto 2026 proyecta ingresos por derechos de exportación de casi $10 billones, con una suba del 22,8% respecto de 2025 y muy por encima de la inflación estimada en 10,1%.

El Gobierno nacional presentó el Presupuesto 2026 y anticipó que la recaudación por retenciones al sector agropecuario crecerá casi un 23%. El proyecto, enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo, estima ingresos por $9.974.229.900.000, equivalentes a unos US$6.800 millones.
“Los recursos totales provenientes de los Derechos de Exportación aumentarían un 22,8% en 2026 respecto de las proyecciones para el presente ejercicio”, señala la iniciativa, que fue presentada tras el discurso en cadena nacional del presidente Javier Milei.
El cálculo se realiza con un dólar proyectado a $1.423, por debajo de la cotización actual, y con una inflación anual prevista en 10,1%. El documento aclara que “el escenario macroeconómico contempla un crecimiento de las exportaciones gravadas en términos reales superior al promedio de la economía”.
Aunque no se prevén nuevas bajas en las alícuotas, el proyecto refleja un incremento de la presión fiscal sobre el sector rural. Según el texto, los DEX “pasarán de representar 0,95% del PIB en 2025 a 0,98% del PIB en 2026”.
Dentro de la estructura tributaria, los derechos de exportación ocuparán el cuarto lugar en importancia para la recaudación nacional. Estarán detrás del IVA, que aportará $32.941.464.500.000; Ganancias, con $16.509.669.000.000; y el impuesto a los Créditos y Débitos, que sumará $16.433.687.400.000.
Cambios recientes en las retenciones
El Presupuesto llega tras un año de modificaciones en la política de derechos de exportación. En enero de 2025, el Decreto 38/2025 eliminó las retenciones para las economías regionales y redujo de forma transitoria las alícuotas de los principales complejos agroexportadores hasta el 30 de junio.
En esa etapa, la soja pasó del 33% al 26%; sus subproductos, del 31% al 24,5%; el trigo, maíz y sorgo bajaron del 12% al 9,5%; mientras que el girasol y su aceite pasaron del 7,5% y 5% al 5,5% y 4%, respectivamente. El costo fiscal de la medida se calculó en 0,126% del PBI.
Posteriormente, en julio, el Decreto 526/2025 estableció reducciones permanentes en las alícuotas de los complejos agroexportadores, incluidas las carnes, fijándolas en los niveles vigentes antes del 30 de junio.
Un tributo que se mantiene desde 2002
Los derechos de exportación se reinstalaron en 2002, tras la crisis de 2001, y desde entonces el agro aportó cerca de US$200.000 millones por este concepto. En un principio se justificaron como medida de emergencia, pero continuaron bajo distintos gobiernos.
Durante la gestión de Mauricio Macri hubo una reducción significativa en la primera parte de su mandato, aunque la crisis de 2018 obligó a restablecerlos. Desde entonces, las retenciones siguieron vigentes con diferentes modificaciones en las alícuotas.

