Los mandatarios esperan definiciones concretas del Gobierno

NewsITe
A casi 48 horas de que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, diera por hecho el fin de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), los gobernadores provinciales eligen la cautela. Pese a los gestos de acercamiento mostrados durante la gira oficial por París, los mandatarios mantienen la guardia alta y evitán validar públicamente un acuerdo político que, por ahora, consideran en construcción.
Según pudo reconstruir Noticias Argentinas a partir de fuentes que participaron de los encuentros, el tema electoral sobrevoló varias de las charlas con la influyente funcionaria y con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. En esas reuniones, Karina Milei habría planteado un compromiso inicial: avanzar con la derogación de las PASO a cambio de que La Libertad Avanza no presente candidatos que compitan de lleno con los oficialismos provinciales en 2025. Sin embargo, los gobernadores insisten en que todavía no hay “saldo final” ni garantías escritas.
El recuerdo reciente de la estrategia libertaria de “pintar el país de violeta” en las elecciones legislativas del año pasado alimenta las dudas. En aquella contienda, salvo acuerdos puntuales en distritos como Mendoza, Chaco, Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires, prevaleció la confrontación entre la fuerza oficialista nacional y varios gobiernos provinciales. Ese antecedente explica que hoy prime la desconfianza y que no se hayan escuchado voces de apoyo abierto al entendimiento que el entorno de la líder libertaria buscó exhibir en la capital francesa.
Negociaciones, fondos y un balance oficial positivo
En los próximos días, el ministro coordinador deberá profundizar el diálogo uno a uno con los mandatarios, mientras que el titular de Economía tendrá la misión de atender viejos reclamos por fondos y transferencias vinculadas a obras públicas. Para las provincias, la discusión por el futuro del sistema electoral se entrelaza de manera directa con la coparticipación, el financiamiento de infraestructura y el margen de maniobra política en sus territorios.
En la Casa Rosada, el balance de la cumbre en París fue claramente más favorable que el del foro realizado en marzo en Nueva York. Entonces, la agenda de inversiones que buscaba mostrar el Gobierno terminó opacada por el escándalo que envolvió al ex vocero presidencial Manuel Adorni, quien viajó con su esposa en la comitiva oficial y debió dar explicaciones que generaron críticas incluso dentro del oficialismo.
Esta vez, sin ruidos internos de esa magnitud, la administración Milei capitaliza la foto conjunta con los gobernadores y destaca los anuncios de potenciales inversiones por unos 24 mil millones de dólares, presentados por distintos funcionarios y por el propio Presidente. No obstante, puertas adentro de las provincias persiste la sensación de que la verdadera negociación recién comienza: sin un texto de reforma electoral sobre la mesa y sin certezas sobre el futuro de las PASO, los gobernadores se guardan el pronunciamiento final para cuando las promesas se traduzcan en hechos concretos.
“Todavía es muy prematuro hablar de un acuerdo cerrado. Falta ver el proyecto y, sobre todo, cómo se compatibiliza con las necesidades de cada provincia”, admiten en la intimidad varios despachos oficiales.
Con un calendario político que ya mira a 2025 y un clima económico aún delicado, la discusión sobre el mecanismo de selección de candidatos se vuelve un capítulo central de la puja de poder entre la Nación y las provincias, donde nadie quiere quedar atado a compromisos sin garantías claras.

