Un segundo ciclo con más dudas que certezas

NewsITe
El segundo ciclo de Marcelo Gallardo al frente de River Plate quedó atravesado por un rasgo común: la dificultad para que los refuerzos estuvieran a la altura de la exigencia del club. Varias incorporaciones tuvieron rendimientos irregulares o directamente flojos, y el dato que enciende la polémica es que muchos de ellos encontraron su mejor versión recién después de salir del “Millonario”.
De acuerdo con un relevamiento de la agencia Noticias Argentinas, en el actual Torneo Apertura apenas un puñado de jugadores logró responder a las expectativas. Aníbal Moreno y Fausto Vera comenzaron el certamen como titulares y con actuaciones correctas, con el primero mostrando un nivel algo superior al del ex Argentinos Juniors, aunque sin convertirse todavía en figuras indiscutidas.
La otra cara de la moneda aparece con nombres como el del lateral uruguayo Matías Viña, de producción baja y expulsado en la segunda fecha frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, y el joven ecuatoriano Kendry Páez, quien llegó rodeado de grandes expectativas, pero hasta ahora no logró adaptarse y encima se retiró lesionado en el duelo ante Vélez.
Lesiones, retornos y apuestas que no cuajaron
Entre los regresos, Tomás Galván volvió de su préstamo en Vélez y se mostró como uno de los futbolistas más regulares en el inicio del año, mientras que el arquero Ezequiel Centurión, también repatriado tras ser cedido, sufrió una lesión casi al mismo tiempo que Franco Armani, complicando aún más la planificación en el arco.
Los problemas, sin embargo, no se explican solo por el último mercado de pases. En la ventana anterior se incorporó al delantero Maximiliano Salas, protagonista de una salida conflictiva de Racing que generó ruido mediático, pero que nunca terminó de consolidarse en Núñez. A él se suman casos como el de Matías Galarza, cuyo paso fue muy discreto antes de marcharse al Atlanta United de la MLS, y el de Juan Carlos Portillo, hoy marginado por una grave lesión.
La excepción en ese paquete de refuerzos fue el colombiano Juan Fernando Quintero. En su regreso a River se transformó rápidamente en figura durante el verano, aportando claridad y jerarquía en el mediocampo, aunque una nueva lesión lo dejó afuera y abrió otra incógnita sobre cómo reemplazarlo en el esquema de Gallardo.
Ex River que se potencian lejos del Monumental
Mientras Gallardo y la dirigencia buscan explicaciones, el contraste se observa en la producción de varios ex River que brillan en otros clubes. El delantero colombiano Miguel Borja acumula cuatro goles en cinco partidos con Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos, ratificando la vigencia de su olfato goleador fuera del fútbol argentino.
Otro caso emblemático es el de Gonzalo “Pity” Martínez, que debutó con gol en un Tigre invicto en lo que va del Apertura, incluyendo una goleada justamente ante River. El defensor Milton Casco también recuperó protagonismo en Atlético Nacional de Medellín, donde disputó cuatro partidos oficiales en los que ya marcó dos tantos, dio una asistencia y fue figura en dos de esos encuentros.
En el arco, Jeremías Ledesma se afianzó como titular indiscutido en Rosario Central, mientras que en el medio Ignacio Fernández, en Gimnasia y Esgrima La Plata, y Enzo Pérez, en Argentinos Juniors, si bien no tuvieron un arranque brillante desde lo individual, integran equipos que hoy superan a River en la tabla de la Zona B del Torneo Apertura.
La combinación entre refuerzos que no rinden y ex jugadores que se destacan en otros destinos alimenta el debate sobre la política de incorporaciones y el recambio en River durante el segundo ciclo de Gallardo.
En un contexto de máxima exigencia y con un presente que no condice con la historia reciente de títulos, el rendimiento de los refuerzos y la planificación deportiva vuelven a quedar bajo la lupa, mientras el “Millonario” intenta reordenarse para pelear los primeros puestos y recuperar su mejor versión.

