Galiani: la economía a dos velocidades y el plan Milei

Galiani respalda el rumbo económico y la “economía a dos velocidades”

Sebastián Galiani durante una exposición sobre la economía argentina

NewsITe

En una exposición organizada por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el economista Sebastián Galiani defendió el rumbo económico del presidente Javier Milei y planteó que la llamada “economía a dos velocidades” no representa un error del programa oficial, sino una etapa necesaria del proceso de estabilización. A su juicio, el esquema actual combina sectores que se expanden con otros que atraviesan una fuerte contracción, pero dentro de una lógica de apertura e integración al mercado mundial.

– Publicidad –

Galiani afirmó que en la Argentina “coexisten dos proyectos de país muy disímiles” y se alineó de forma explícita con el propuesto por el actual gobierno. Destacó que, desde su punto de vista, la administración libertaria “ha hecho una gestión muy buena en materia macroeconómica”, con avances que atribuyó al crecimiento sostenido de las exportaciones y al giro hacia una economía más abierta y competitiva.

Según el economista, el oficialismo llegará a las próximas elecciones con una inflación en fuerte descenso tras picos cercanos al 200% anual y con proyecciones de varios años consecutivos de crecimiento. En ese escenario, evaluó que Milei tiene “una posibilidad importante de reelegir” y que recién en un plazo de hasta ocho años la población podrá percibir de forma plena los beneficios del modelo de reforma económica.

Dos velocidades y cambios productivos

Al referirse a la apertura comercial y la transformación de la estructura productiva, Galiani sostuvo que, tras décadas de proteccionismo y cierre relativo, la integración al mundo genera ganadores y perdedores sectoriales. “Van a pasar unos años en los que haya sectores que se contraen y otros que crecen”, explicó, en referencia a actividades ligadas a la industria tradicional y, en contraste, a complejos exportadores vinculados a recursos naturales y energía.

Para el exfuncionario, la coexistencia de ramas en expansión y otras en retroceso es “el proceso que tiene que pasar la Argentina para estabilizarse” y, lejos de ser una falla del diseño económico, constituye “parte del plan y está bien hecho”. Admitió, no obstante, que se trata de un tránsito “doloroso” en términos sociales y laborales, aunque consideró que el gobierno que logre sostenerlo será el que consiga “transformar Argentina” en el largo plazo.

Impacto regional, empleo y desafío de las inversiones

Galiani advirtió que esta reconfiguración productiva también genera tensiones geográficas. Señaló que buena parte de la industria en retracción se concentra en el conurbano bonaerense, mientras que los sectores que se expanden —como minería, energía y algunas economías regionales— se ubican principalmente en zonas próximas a la cordillera de los Andes. Ese desplazamiento de la actividad económica plantea, según dijo, un desafío de política regional y de infraestructura.

En el frente laboral, describió un mercado de trabajo donde ganan peso el empleo informal, el cuentapropismo y el monotributo, frente a la menor dinámica del empleo formal registrado. Además, hizo foco en el rol de las nuevas tecnologías, al sostener que la inteligencia artificial “es mucho más igualadora que la educación tradicional”, y pronosticó que, si el país logra incorporarla de manera sostenida, podría convertirse en un factor adicional de crecimiento y de reducción de brechas de productividad.

Respecto del tipo de cambio, Galiani relativizó las discusiones sobre atraso cambiario y planteó que “el problema del dólar es mirarlo contra el pasado”. Respaldó su diagnóstico en el superávit comercial de unos US$ 22.000 millones, que a su entender muestra una mejora de la competitividad externa. Sin embargo, advirtió que la llegada de capitales masivos y de proyectos de inversión de largo plazo todavía depende de una mayor consolidación política.

“La inversión debería ser bastante más alta para sostener el boom de crecimiento que queremos tener. No creo que haya mucha inversión hasta que el gobierno sea reelecto, hasta que se demuestre que esto va en serio”, señaló. Para cerrar, remarcó la interdependencia entre economía y política: “El equilibrio político es el que determina qué políticas se adoptan, y la economía es la que termina condicionando ese equilibrio”.

“La economía a dos velocidades no es una anomalía del plan económico, sino parte del proceso que tiene que atravesar la Argentina para estabilizarse”, sostuvo Sebastián Galiani durante su exposición en FIEL.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -