Ola de críticas opositoras al mensaje presidencial por Malvinas

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Dirigentes de distintos espacios de la oposición salieron a cuestionar con dureza el mensaje en cadena nacional que brindó el presidente Javier Milei sobre la causa Malvinas. Entre las principales críticas, lo acusaron de intentar “galtierizar” su figura, en alusión al ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri, y de subordinar la política exterior argentina a los intereses de Estados Unidos.
El ex canciller y ex ministro de Defensa Jorge Taiana sostuvo que, tras “tres años de persistente desmalvinización”, el Gobierno anunció medidas que “llegan tarde”, luego de haber “flexibilizado normas y hecho concesiones que facilitaron el avance del Reino Unido” sobre los intereses nacionales en el Atlántico Sur. También advirtió que utilizar la causa Malvinas para crear un Consejo de Seguridad en el marco de la estrategia del llamado “Escudo de las Américas” resulta “peligroso”.
Taiana recordó que ya existen herramientas legales, como las leyes 26.659 y 26.915, que prevén sanciones para las actividades de exploración y explotación hidrocarburífera en Malvinas no autorizadas por la Argentina. En ese sentido, remarcó que la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia había comenzado en 2022, cuando él estaba al frente del Ministerio de Defensa, y que “nunca fue pensada para compartir con ningún país extranjero”.
Acusaciones de alineamiento automático con Estados Unidos
Desde la izquierda también cargaron contra el discurso presidencial. La diputada nacional Myriam Bregman cuestionó que Milei se presente como defensor de la soberanía cuando, según sostuvo, actúa como “enviado” de Estados Unidos en su disputa con el Reino Unido. Su compañero de bancada Nicolás del Caño afirmó que el jefe de Estado busca “utilizar el legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas para recuperar terreno de cara al año electoral y prestar sus servicios a Estados Unidos”.
Del Caño recordó la admiración pública de Milei por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher y lo definió como “un títere de Trump”, al tiempo que reiteró las consignas de “Fuera ingleses de Malvinas” y “Fuera yanquis de América Latina”. Desde el oficialismo bonaerense, el ministro de Gobierno Carlos “Carli” Bianco acusó al Presidente de actuar de manera “oportunista” y remarcó que “267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley”.
Bianco repasó el avance del proyecto hidrocarburífero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, impulsado por las empresas Navitas y Rockhopper, con una inversión prevista de 1.800 millones de dólares y la proyección de producir inicialmente unos 50.000 barriles diarios de petróleo, ampliables a 180.000. Señaló que la Provincia de Buenos Aires denunció ese emprendimiento desde el inicio y recordó que en 2022 el Estado nacional inhabilitó a Navitas por veinte años al amparo de la ley 26.659.
Reclamos por una política de Estado en Malvinas
El funcionario bonaerense cuestionó que el Gobierno nacional demorara casi nueve meses en tomar medidas administrativas frente al avance del proyecto. También vinculó esa demora con la postura internacional de Milei, a quien acusó de expresar reiteradamente su admiración por Thatcher, recibir a Boris Johnson en la Casa Rosada, firmar el pacto Mondino-Lammy y alinearse incondicionalmente con el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Bianco planteó que la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur exige “responsabilidad e inteligencia estratégica”, anticipación y uso activo de las herramientas del Estado. A su entender, la Argentina debe concentrarse en “romper el statu quo de la ocupación británica” y elevar el costo político, diplomático, económico y simbólico de la presencia del Reino Unido en las islas.
Desde la Coalición Cívica, Hernán Reyes advirtió sobre la irrupción de un “libertonacionalismo” con “sobreactuaciones y delirios de grandeza”, y afirmó que la política exterior del Gobierno se reduce a una “obediencia” a Donald Trump. Señaló que, ante un tema “sensible” como Malvinas, el resto de la dirigencia debe actuar con responsabilidad, debatir y fijar posiciones de largo plazo en defensa del interés nacional.
En la misma línea, el diputado de Provincias Unidas Pablo Juliano dio la bienvenida al discurso de defensa de la soberanía, pero remarcó que “llega tres años tarde”. Le reclamó a Milei que convoque al Consejo Nacional de Malvinas, creado por la ley 27.558 y paralizado hace más de dos años, que revierta la venta de predios de la Armada en Ushuaia, que reponga el financiamiento del Fondo Nacional de Defensa (FONDEF) y que cese el desfinanciamiento de la presencia científica y logística argentina en la Antártida.
“Una política de Estado exige acuerdos amplios y duraderos”, advirtió Juliano al pedir un debate sereno sobre el proyecto de ley anunciado por el Gobierno en materia de Malvinas.
Mientras el oficialismo busca reposicionarse en la causa Malvinas, la oposición insiste en que cualquier cambio de rumbo debe traducirse en acciones concretas, continuidad institucional y una estrategia diplomática consistente, que combine firmeza en el reclamo de soberanía con el respeto al derecho internacional.

