Conmebol castigó a Central por racismo y otros incidentes

NewsITe
Rosario Central recibió una de las sanciones económicas más duras de los últimos tiempos por parte de la Conmebol: el club rosarino deberá pagar 145.000 dólares por diversos incumplimientos disciplinarios y protocolares registrados en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores 2026, disputado el 13 de agosto ante Corinthians, en el Gigante de Arroyito.
De acuerdo a la resolución del organismo con sede en Luque, la falta más grave estuvo vinculada a comportamientos discriminatorios y gestos racistas de un sector de la hinchada local hacia la parcialidad brasileña. La infracción se encuadra en el artículo 15.2 del Código Disciplinario, que castiga este tipo de conductas con una multa de 100.000 dólares y forma parte de la política de “tolerancia cero” frente al racismo en las competencias sudamericanas.
Durante el encuentro, los veedores de la Conmebol registraron ademanes y cánticos que aludían a los hinchas visitantes como “monos”, una práctica reiteradamente condenada por el organismo y por distintas organizaciones internacionales. En los últimos años, la Conmebol reforzó los protocolos de detección y sanción de estos episodios, con la posibilidad incluso de suspender partidos o hacerlos continuar a puertas cerradas en caso de reincidencia.
Incidentes, demora y pirotecnia: el detalle de las multas
Además del castigo principal por racismo, Rosario Central fue sancionado con otros 45.000 dólares por faltas complementarias. Entre ellas se contabilizan el lanzamiento de objetos desde las tribunas hacia el campo de juego, la utilización de pirotecnia no autorizada y el incumplimiento del protocolo de inicio del partido establecido por la Conmebol para la Copa Libertadores.
El fallo también apunta a la demora del equipo local para regresar al terreno de juego. En ese punto, el organismo consideró responsable directo al entrenador Jorge Almirón, quien recibió una multa personal de 50.000 dólares. Este tipo de sanciones a directores técnicos se viene aplicando con mayor frecuencia, en un intento por que los cuerpos técnicos se alineen a las exigencias de puntualidad y organización de las transmisiones internacionales.
Advertencias, mensaje obligatorio y riesgo de sanciones mayores
La resolución no se limita a las multas económicas. Central deberá exhibir la frase “el respeto es titular” en sus redes sociales oficiales, en la cartelería del estadio y en la pantalla gigante durante los partidos bajo órbita de la Conmebol. La consigna forma parte de una campaña institucional del ente sudamericano para desalentar la discriminación y promover entornos más seguros e inclusivos en los estadios.
En paralelo, el club recibió una advertencia contundente: si se repiten episodios de racismo en futuros partidos internacionales, la sanción económica podría escalar hasta los 400.000 dólares, sin descartar medidas deportivas como el cierre parcial de tribunas o la obligación de jugar a puertas cerradas. La dirigencia auriazul deberá ahora responder formalmente al fallo y evaluar posibles instancias de apelación, aunque el margen suele ser acotado en este tipo de casos.
“El respeto es titular”, el lema que Conmebol exige a Rosario Central difundir en su estadio y canales oficiales, sintetiza el endurecimiento del organismo frente a cualquier expresión racista o discriminatoria.
En un contexto de creciente escrutinio internacional sobre la violencia y el racismo en el fútbol, el caso de Rosario Central se suma a una serie de sanciones recientes en la región y reabre el debate sobre la responsabilidad de los clubes, las barras y las autoridades para erradicar estas conductas de las canchas sudamericanas.

