Exproductora de Chiquititas cuestiona el trato de Cris Morena

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Una exintegrante del equipo de producción de Chiquititas encendió la polémica al describir un clima de trabajo duro y temido detrás de uno de los programas infantiles más emblemáticos de la televisión argentina. Se trata de Patricia Mirasola, quien formó parte durante siete años de los equipos que respondían a la productora y creadora del formato, Cris Morena.
En una entrevista concedida al ciclo Bondi, con Ángel de Brito como uno de los presentes en el estudio, Mirasola trazó un cuadro que se aleja de la imagen edulcorada y mágica con la que históricamente se asoció a las ficciones juveniles de Cris Morena. La productora reconoció que, si bien no tenía trato directo cotidiano con ella, conocía muy bien el clima que se respiraba en las grabaciones y en el teatro donde se montaban las funciones.
“Yo con ella, por suerte, nunca tuve trato directo. Se la fumaban otros”, recordó Mirasola al ser consultada sobre cómo era trabajar en el universo de Chiquititas. Luego, fue aún más tajante al referirse a la fama de severidad de la creadora: sostuvo que Cris Morena era vista puertas adentro como una persona “malísima” y que varios de los chicos del elenco le tenían miedo.
Aunque sus palabras apuntaron principalmente al trato y al clima laboral, Mirasola hizo una salvedad al subrayar el talento profesional de la histórica productora televisiva. “Es muy talentosa, eso no se le puede quitar. Era sumamente exigente, pero eso no quita que la gente le tenía miedo, especialmente los chicos”, afirmó, diferenciando la capacidad creativa del costado humano de la relación con el equipo artístico y técnico.
Jornadas extensas y cambios con el paso del tiempo
La exproductora también puso el foco en las rutinas de trabajo que, según su experiencia, incluían largas jornadas para los menores. “Los nenes entraban al mediodía y se iban a las nueve de la noche del teatro”, relató, describiendo un esquema intenso para niños y adolescentes que combinaban grabaciones, ensayos y funciones.
En ese punto, Ángel de Brito intervino para remarcar que, con el correr de los años, las exigencias regulatorias y sociales en torno al trabajo infantil en los medios se endurecieron, al tiempo que se transformó la mirada sobre la exposición de menores en la pantalla. El conductor indicó que Cris Morena fue adaptando ciertas prácticas a medida que cambiaba el contexto y se imponían nuevas reglas de juego en la industria.
- Mirasola trabajó siete años en los equipos de Chiquititas.
- Aseguró que muchos chicos del elenco “le tenían miedo” a la productora.
- Describió jornadas laborales que se extendían hasta la noche.
- Reconoció el talento creativo y la exigencia profesional de Cris Morena.
“Es muy talentosa, eso no se le puede quitar. Era sumamente exigente, pero eso no quita que la gente le tenía miedo, especialmente los chicos”, declaró Patricia Mirasola.
Las declaraciones de Mirasola se suman al creciente debate sobre las condiciones de trabajo de actores infantiles que participaron en programas emblemáticos de los años noventa y comienzos de los 2000. En un contexto donde cada vez se revisan más los vínculos de poder y las dinámicas dentro de la industria del entretenimiento, sus dichos reabren preguntas sobre los límites entre la exigencia profesional, el cuidado de los menores y las responsabilidades de las grandes productoras televisivas.

