La Ciudad cerró 2025 con los índices de delito más bajos en décadas

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La Ciudad de Buenos Aires registró durante 2025 una caída generalizada de todos los delitos, según los últimos datos del Mapa del Delito porteño. Homicidios, robo automotor y robos con armas alcanzaron los niveles más bajos desde que existen registros oficiales, consolidando a la capital como una de las más seguras de América.
De acuerdo con los informes conocidos por la Agencia Noticias Argentinas, en 2025 se registraron 78 homicidios, lo que implica una reducción del 3% frente a los 80 casos de 2024 y una baja del 60% respecto del pico de 2014. Con una tasa de 2,5 homicidios cada 100 mil habitantes, Buenos Aires se mantiene como la segunda capital más segura del continente, detrás de Ottawa, en Canadá.
El impacto de estas cifras se observa también en otros delitos clave. El robo automotor fue el que mostró la merma más pronunciada: cayó 54% interanual, con 524 hechos reportados en 2025 frente a 1.140 en 2024. Desde 2002, cuando se registraron 6.667 casos, esta modalidad se redujo un 92%, incluso por debajo de los niveles observados durante la pandemia.
Robos, hurtos y delitos con armas: mínimos en décadas
Los robos totales descendieron un 27% el año pasado y alcanzaron el registro más bajo de los últimos 25 años, sin contar 2020 y 2021. En 2025 se contabilizaron 50.069 robos, muy por debajo de los 68.392 de 2024. En paralelo, la Ciudad informó 36.512 detenciones por todos los delitos, lo que implica un aumento del 3% respecto al año previo.
Los robos con uso de armas —ya sea de fuego, armas blancas u objetos contundentes— disminuyeron un 34% interanual, con 5.566 hechos en 2025 frente a 8.445 en 2024. Desde 2016, año récord con 19.554 casos, la caída acumulada de este tipo de delito llega al 71%, ubicándose hoy en el nivel más bajo de toda la serie estadística.
En cuanto a los robos cometidos con motos, se registró una leve baja del 3%, con 5.587 hechos en 2025 frente a 5.758 del año anterior. Aun así, esta modalidad se encuentra 51% por debajo del pico de 2018, cuando se reportaron 11.271 casos. Los hurtos —sustracción de bienes sin violencia— también mostraron una caída relevante: se redujeron 21% interanual, pasando de 62.771 denuncias en 2024 a 49.641 en 2025.
Homicidios: perfil de las víctimas y modalidad de los hechos
El informe detalla que 24 de los 78 homicidios se registraron en barrios vulnerables y 54 en el resto de la Ciudad. En 31 casos se utilizaron armas de fuego y en 27, armas blancas o cortantes. La principal causa de homicidios dolosos fue la categoría “riña o venganza”, con 21 hechos (27% del total), seguida por homicidios en ocasión de robo (14 casos, 18%), conflictos o violencia intrafamiliar (10 casos, 13%) y femicidios (8 casos, 10%).
La tasa de homicidios de la Ciudad —2,5 cada 100 mil habitantes— se ubica por debajo del promedio nacional, calculado en 3,7, y de la provincia de Buenos Aires, con 4,34. Para las autoridades porteñas, estos datos confirman una tendencia sostenida a la baja desde mediados de la década pasada, cuando se registraron los peores indicadores.
Políticas de seguridad: más presencia policial, tecnología y control urbano
Desde el Gobierno de la Ciudad atribuyen la mejora de los indicadores a un conjunto de políticas públicas aplicadas en los últimos años. Entre las principales medidas, se incorporaron más de 2.500 efectivos para reforzar la presencia policial en la vía pública y casi 500 vehículos —120 patrulleros, 175 motos, 130 camionetas, 60 cuatriciclos y unidades no identificables— destinados a tareas de patrullaje y prevención.
También se actualizaron los recursos materiales: se sumaron más de 7.000 chalecos de alta tecnología, se entregaron chalecos con copa para el personal femenino y se renovaron los uniformes de toda la fuerza. A esto se suma la expansión del sistema de videovigilancia: con la incorporación de 1.200 nuevas cámaras, la red de monitoreo llegó a 17.000 equipos controlados desde el Centro de Monitoreo Urbano de Chacarita.
En paralelo, el Anillo Digital y la instalación de 400 Puntos Seguros se convirtieron en herramientas clave para la detección de vehículos con pedido de secuestro y la atención rápida ante emergencias ciudadanas. Según datos oficiales, en materia de desalojos se devolvieron alrededor de 600 propiedades a sus dueños legítimos, tras haber estado ocupadas ilegalmente.
Orden en el espacio público y lucha contra el narcomenudeo
Las autoridades porteñas también destacan el trabajo sobre el espacio público. Unas 18.000 personas que vendían de forma ilegal en la vía pública —manteros y ferias no autorizadas— fueron desalojadas, lo que permitió liberar 639 cuadras. Además, se intensificaron los operativos contra los llamados “trapitos” en eventos deportivos, recitales y grandes concentraciones.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, sostuvo que la baja en el delito es resultado de una “decisión política” de sostener el orden público y hacer cumplir la ley, acompañada por inversión en tecnología y recursos operativos. Desde el Ministerio de Seguridad, a cargo de Horacio Giménez, remarcan además la acción de la Policía de Pacificación Barrial, que reemplazó a fuerzas federales en determinados territorios y, según afirman, contribuyó a reducir homicidios y robos, junto con la lucha contra el narcotráfico y el narcomenudeo.
“Los cambios se empezaron a notar cuando se hizo hincapié en el orden público, en los desalojos de viviendas usurpadas y en el combate a manteros y trapitos. Todo ese combo de orden tiene una derivada directa en los números de seguridad”, expresó el jefe de Gobierno Jorge Macri.
El rol del Mapa del Delito en la planificación de la seguridad
El Mapa del Delito de la Ciudad de Buenos Aires fue creado por la Ley 5.688, que estableció el Sistema Integral de Seguridad Pública y dio marco a la Policía de la Ciudad. Comenzó a elaborarse en 2017 y el informe de 2025 corresponde al noveno año consecutivo de publicación.
Esta herramienta permite georreferenciar y analizar la evolución de los distintos delitos, lo que sirve de base para definir estrategias de prevención, patrullaje y asignación de recursos. Las autoridades insisten en la importancia de que la ciudadanía realice la denuncia incluso en casos de hurtos sin violencia, ya que de ese registro dependen muchas de las políticas de seguridad que terminan impactando en los indicadores generales.

