La caída de escrituras en la Ciudad enciende luces de alerta

NewsITe
La actividad del mercado inmobiliario porteño volvió a mostrar señales de enfriamiento en febrero, con una retracción en la cantidad de escrituras y un fuerte golpe en la operatoria con hipotecas, un factor clave para el acceso a la vivienda en la Ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo con datos difundidos por el Colegio de Escribanos de la Ciudad, en febrero de 2026 se concretaron 3.567 escrituras de compraventa, lo que implicó una baja interanual del 16,9%. El monto total operado ascendió a $618.179 millones, con un valor promedio por acto de $173.305.037, equivalente a unos u$s120.764 al tipo de cambio oficial promedio.
Si bien en la comparación mensual se observó una leve mejora respecto de enero de 2026 —cuando se habían registrado 3.423 escrituras—, el rebote de 4,2% no alcanza para compensar el retroceso respecto del año pasado. En términos de poder de compra, el valor promedio por operación subió 37,4% interanual en pesos y 4,05% medido en dólares, reflejando el encarecimiento relativo de las propiedades.
Fuerte retroceso de las hipotecas y su impacto en la demanda
Uno de los datos más preocupantes del informe es la caída del crédito hipotecario. En febrero se formalizaron 592 escrituras con hipoteca, lo que representa un desplome del 38,6% frente al mismo mes del año anterior y apenas el 16,6% del total de las operaciones de compraventa realizadas en la Ciudad.
La presidenta del Colegio de Escribanos porteño, Magdalena Tato, advirtió que el crédito es determinante para el dinamismo del sector. Según explicó, la merma en las hipotecas se traduce en menos familias con posibilidad de acceder a una vivienda propia y en un mercado más acotado, donde predominan las operaciones al contado o con elevado nivel de ahorro previo.
“El crédito no solo impulsa y multiplica las operaciones, sino que permite que más familias accedan a la vivienda. Es un factor fundamental, y cuando el mercado lo ofrece la gente lo toma como forma de financiación. En ese sentido, es alentador que comiencen a aparecer líneas con tasas preferenciales, que vuelven a generar expectativas”, sostuvo Tato.
De la fuerte recuperación de 2025 al freno de 2026
El enfriamiento actual se da luego de un 2025 que fue muy positivo para el mercado inmobiliario porteño. Ese año se firmaron 69.461 escrituras, con un crecimiento interanual del 26,8%, uno de los mejores registros de las últimas décadas. La reaparición del crédito hipotecario, cierta estabilidad macroeconómica y mejores expectativas habían motorizado la demanda durante buena parte del período.
Sin embargo, hacia finales de 2025 comenzaron a sentirse la suba de tasas, el endurecimiento de las condiciones de acceso al crédito y un menor dinamismo del financiamiento, factores que hoy se reflejan en las estadísticas. El propio Colegio de Escribanos anticipa que 2026 podría mostrar bajas interanuales luego de varios años consecutivos de recuperación.
En paralelo, los créditos UVA empiezan a abaratarse en un contexto de inflación que, aunque todavía elevada, muestra cierta desaceleración. Varios bancos ya lanzaron líneas con tasas por debajo del 10%, lo que está reactivando consultas y algunas operaciones puntuales. El desempeño de estas nuevas ofertas de financiamiento será clave para definir si la actual desaceleración se consolida como tendencia o si el mercado encuentra impulso en la segunda mitad del año.

