Francia y el Reino Unido sellan un nuevo capítulo contra la migración irregular

NewsITe
Francia y el Reino Unido firmaron un nuevo acuerdo para frenar los cruces de migrantes en situación irregular por el canal de la Mancha, en un intento por reforzar el control fronterizo y golpear a las redes de tráfico de personas. El entendimiento extiende por tres años el tratado de Sandhurst, vigente desde 2018, y actualiza los compromisos financieros y operativos entre ambos gobiernos.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, y su par británica, Shabana Mahmood, rubricaron el pacto en la localidad de Loon-Plage, en el norte de Francia, tras varios meses de negociaciones. Según trascendió, el convenio busca no solo reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad en la costa, sino también mejorar el intercambio de inteligencia y las tareas de vigilancia para impedir las partidas de pequeñas embarcaciones.
Nuñez definió el acuerdo como “sumamente importante” para combatir las redes de inmigración ilegal y apuntó a la necesidad de “erradicarlas totalmente”. El mensaje oficial subraya que se trata de una estrategia conjunta que apunta tanto a la prevención como a la desarticulación de las organizaciones criminales que lucran con el traslado de personas en condiciones precarias.
Financiamiento británico atado a resultados
Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es el financiamiento que aportará Londres. El Reino Unido se comprometió a destinar hasta 766 millones de euros en tres años, aunque por primera vez incluyó un tramo flexible sujeto a resultados concretos. De ese total, 186 millones quedarán condicionados a la eficacia de las medidas, mientras que 580 millones de euros están garantizados.
Aun con esa reserva, el monto ya implica un incremento respecto del plan anterior, que preveía un aporte británico de 540 millones de euros. La lógica del nuevo acuerdo apunta a premiar la reducción efectiva de las partidas de embarcaciones irregulares y la desarticulación de redes, en línea con la fuerte presión interna que enfrenta el gobierno británico para disminuir la llegada de solicitantes de asilo por mar.
Más agentes y control reforzado ante el aumento de cruces
En el plano operativo, el texto contempla un aumento escalonado del despliegue de fuerzas de seguridad en la costa francesa, que se duplicará hasta alcanzar unos 1.400 agentes para 2029. Estos efectivos estarán abocados a tareas de patrullaje, monitoreo terrestre y marítimo, y utilización de nuevas tecnologías de vigilancia.
El primer ministro británico, Keir Starmer, destacó que la cooperación entre Londres y París “ya ha permitido impedir decenas de miles de cruces” desde 2018. En un comunicado, aseguró que el nuevo entendimiento es “histórico” y permitirá “reforzar la inteligencia, la vigilancia y la presencia sobre el terreno para proteger las fronteras británicas”.
- Extensión por tres años del tratado de Sandhurst, firmado en 2018.
- Compromiso británico de hasta 766 millones de euros, con una parte condicionada.
- Incremento de las fuerzas de seguridad hasta 1.400 agentes en 2029.
- Énfasis en la lucha contra redes de tráfico y en el intercambio de información.
“Este acuerdo histórico nos permite ir más allá: al reforzar la inteligencia, la vigilancia y la presencia sobre el terreno para proteger las fronteras británicas”, señaló el primer ministro Keir Starmer.
De acuerdo con cifras oficiales, 41.472 personas llegaron de manera irregular al Reino Unido en pequeñas embarcaciones en 2025, la segunda cifra más alta desde que se registran estas travesías en 2018. En ese contexto, el pacto con Francia se inscribe en una estrategia más amplia para reducir los flujos, ordenar el sistema de asilo y responder a un tema que se mantiene en el centro del debate político en Europa.
Aunque organizaciones de derechos humanos advierten sobre la necesidad de garantizar vías seguras y legales para las personas que huyen de conflictos, persecuciones o crisis económicas, Londres y París insisten en que el objetivo inmediato es desarticular a las mafias que operan en el canal de la Mancha y reducir el riesgo de naufragios y muertes en el mar.

