La Corte de Casación francesa ordena validar fallos extranjeros

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La máxima instancia judicial de Francia determinó que el Estado debe reconocer las decisiones de tribunales extranjeros que validan la filiación entre padres de intención y niños nacidos por gestación subrogada, aun cuando esta práctica está prohibida en territorio francés. El fallo marca un giro relevante en la forma en que el país aborda las consecuencias legales de los llamados vientres de alquiler realizados en el exterior.
El caso analizado por la Corte de Casación involucra a una pareja de varones franceses que reside en Canadá, nación donde la gestación subrogada es legal y regulada. La pareja recurrió en dos oportunidades a este método para convertirse en padres y contaba con sentencias judiciales canadienses que los reconocen como progenitores de los niños. Sin embargo, al intentar inscribir esa filiación ante las autoridades francesas, se encontraron con trabas administrativas.
Los padres solicitaron que Francia reconociera plenamente las decisiones judiciales extranjeras, con el objetivo de que sus hijos —criados en un entorno cultural francés— pudieran acceder a partidas de nacimiento francesas y a documentación sin obstáculos, como la obtención de pasaportes. De acuerdo con lo difundido por el medio público RFI y confirmado por la Agencia Noticias Argentinas, la Corte entendió que el “interés superior del menor” debe prevalecer por sobre la sola prohibición de la gestación subrogada.
En su resolución, el alto tribunal sostuvo que la negativa automática a reconocer fallos extranjeros no se justifica únicamente en la existencia de una prohibición interna, aunque aclaró que el reconocimiento debe estar sujeto a “un cierto número de garantías”. Estas condiciones apuntarían a asegurar que los procedimientos en el país de origen hayan respetado estándares legales y éticos mínimos, así como la ausencia de trata o explotación de mujeres gestantes.
Debate entre protección de la niñez y prohibición de la práctica
Durante la audiencia previa al fallo, el fiscal general ante el Tribunal de Casación, Rémy Heitz, advirtió que aceptar plenamente las decisiones foráneas sobre filiación podría implicar “debilitar” la prohibición de la gestación subrogada en Francia. En esa línea, propuso que la vía adecuada para reconocer el vínculo con los menores fuera el procedimiento de adopción.
La defensa de la pareja, a cargo de la abogada Alice Meier-Bourdeau, sostuvo la posición contraria: remarcó que no se busca cuestionar la prohibición francesa, sino garantizar un “derecho fundamental” de los niños nacidos mediante gestación subrogada, que es el de ver reconocida jurídicamente su filiación con los padres que los crían.
- Entre 200 y 500 parejas francesas recurren cada año a la gestación subrogada en el extranjero, según un informe parlamentario citado en el expediente.
- Francia fue condenada en varias oportunidades por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no reconocer la filiación de niños nacidos mediante este método.
“Teniendo en cuenta el interés superior del menor, la prohibición francesa de la gestación subrogada no permite, por sí sola, denegar el reconocimiento de decisiones extranjeras”, señaló la Corte de Casación.
El fallo se inscribe en una discusión más amplia que atraviesa a Francia y a gran parte de Europa sobre los límites éticos y jurídicos de la gestación por sustitución. Mientras organizaciones defensoras de los derechos LGBTI+ y de la infancia celebran el avance en la protección de los niños nacidos por este método, sectores conservadores temen que se abra una vía indirecta para flexibilizar la prohibición vigente. La decisión de la Corte, sin embargo, se centra en asegurar que estos menores no queden en un limbo legal y puedan acceder a una identidad y documentación plena en el país de sus padres.

