El Elíseo y la fiscalía antiterrorista encuadran el ataque como extremismo racista

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El gobierno francés calificó como un “ataque terrorista racista” el tiroteo registrado este viernes en la localidad de Trappes, en la región de Yvelines, que dejó un muerto y cuatro heridos, entre ellos una niña de 12 años. El presidente Emmanuel Macron viajó de inmediato a la zona para reunirse con el alcalde y escuchar de primera mano el testimonio de vecinos y autoridades locales.
En un mensaje difundido en la red social X, Macron expresó que sus pensamientos están con las víctimas, sus familias y todos los habitantes de Trappes, y subrayó que en este “momento de dura prueba, la Nación permanece a su lado”. La reacción del Palacio del Elíseo se enmarca en una creciente preocupación por el avance de los discursos de odio y los ataques con motivación racista en Francia.
El ataque ocurrió alrededor de las 10.30 hora local (8.30 GMT), cuando un hombre abrió fuego desde su vehículo contra personas que se cruzaban en su camino. Según el alcalde de Trappes, Ali Rabeh, el agresor actuó “manifiestamente con ganas de provocar una carnicería”, apuntando aparentemente contra personas de origen migrante. “Es un milagro que no hubiera más víctimas”, afirmó el funcionario, quien detalló que la persona fallecida es de origen africano y que una de las víctimas en estado crítico es de origen magrebí.
Investigación antiterrorista y perfil del detenido
El sospechoso fue detenido poco después en Coignières, una localidad cercana, por agentes de la brigada antidrogas. Fue identificado como Kevin T., de 39 años, oriundo de Saint Cyr, en el mismo departamento. En el vehículo en el que se desplazaba los investigadores hallaron una metralleta, botes de gas lacrimógeno y guantes, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado.
De acuerdo con el diario Le Monde, el detenido cuenta con 13 condenas previas por delitos comunes —entre ellos hurto en comercios, consumo de estupefacientes y conducción bajo los efectos del alcohol—, la más reciente en 2013. Pese a este historial, no figuraba en los registros de los servicios de inteligencia territorial. Paralelamente, se realizaron allanamientos en su domicilio de Plaisir, con la intervención de expertos en desactivación de explosivos y unidades especiales RAID.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista (Pnat) abrió una causa por “asesinato en relación con una empresa terrorista”, sobre la base de una motivación vinculada a “una real o pretendida pertenencia a una raza, etnia, nación o religión determinada”. El primer ministro Sébastien Lecornu confirmó en X el número de víctimas y señaló que el sospechoso permanece bajo custodia policial mientras avanzan las pericias.
Condena del Consejo Francés del Culto Musulmán
El Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) expresó su “profunda indignación” por lo ocurrido y transmitió sus condolencias y solidaridad a las víctimas y sus familias. En un comunicado, el organismo volvió a advertir sobre los efectos de la estigmatización y los discursos de odio dirigidos a determinados colectivos, prácticas que —acusó— son alimentadas por algunos medios de comunicación y dirigentes políticos.
“Cuando ciertos grupos de población son presentados continuamente como una amenaza para la identidad nacional, y cuando la teoría del ‘gran reemplazo’ es difundida y normalizada, tales discursos alimentan un clima de sospecha y hostilidad que puede llevar a algunos individuos a pasar a la acción”, señaló el CFCM.
El tiroteo se produjo en un contexto social ya cargado en Francia, marcado por protestas generalizadas contra el aumento del costo de vida, los precios del combustible y la falta de recursos para escuelas y servicios públicos. Las autoridades buscan ahora determinar con precisión el recorrido del atacante, sus eventuales vínculos con grupos extremistas y si actuó solo o contó con apoyo logístico, mientras la comunidad de Trappes intenta recomponerse tras un hecho que reaviva el debate sobre racismo, seguridad y convivencia en el país.

