El Senado aprobó la iniciativa y la Asamblea Nacional debía completar este martes la votación definitiva. La norma obligará a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios y también restringirá el uso de celulares en los colegios secundarios.

Francia quedó a un paso de convertirse en el primer país europeo en impedir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. El Parlamento avanzó este martes con la votación definitiva de una ley impulsada para reducir la exposición de niños y adolescentes a los riesgos de las plataformas digitales.
El Senado francés aprobó el texto acordado por una comisión mixta integrada por representantes de las dos cámaras. La iniciativa debía regresar luego a la Asamblea Nacional para completar su sanción, un resultado que se consideraba ampliamente probable.
La propuesta establece una prohibición general para que los menores de 15 años puedan crear cuentas o acceder a servicios considerados redes sociales. Entre las plataformas alcanzadas se encuentran Facebook, Snapchat, TikTok y YouTube.
El texto contempla excepciones para enciclopedias digitales, plataformas educativas, directorios científicos y sitios destinados al desarrollo y la distribución de programas de código abierto.
La medida también obligará a las empresas tecnológicas a incorporar sistemas de verificación de edad autorizados por el organismo francés encargado de la protección de los datos personales. Las plataformas tendrán un plazo adicional para identificar y cerrar las cuentas existentes que pertenezcan a usuarios menores de la edad permitida.
La prohibición alcanzará a todas las plataformas
El acuerdo parlamentario se alcanzó después de varias diferencias entre la Asamblea Nacional y el Senado. Los diputados defendían una restricción general, mientras que los senadores habían propuesto elaborar una lista específica de plataformas consideradas perjudiciales.
Finalmente, la comisión mixta descartó la denominada “lista negra” y optó por prohibir el acceso a todas las redes sociales comprendidas por la norma. La intención fue evitar demoras y reducir el riesgo de que nuevas aplicaciones quedaran fuera de la regulación.
La propuesta original había recibido en enero el respaldo de la Asamblea Nacional. En aquella primera votación, 130 diputados acompañaron el proyecto, 21 se pronunciaron en contra y seis se abstuvieron.
El presidente Emmanuel Macron convirtió la protección de los menores frente a las pantallas en uno de los ejes de la etapa final de su segundo mandato. Tras la primera aprobación parlamentaria, sostuvo que el cerebro de los niños “no está en venta” y reclamó una regulación más estricta para las compañías tecnológicas.
Además de limitar el acceso a las redes, la ley prohíbe el uso de teléfonos celulares dentro de los liceos, equivalentes a los últimos años del nivel secundario. Francia ya aplicaba restricciones similares en las escuelas primarias y en el primer ciclo de la educación media.
Cuándo comenzaría a aplicarse
El Gobierno francés pretende que la prohibición entre en vigencia el 1° de septiembre de 2026, coincidiendo con el inicio del nuevo ciclo lectivo. A partir de esa fecha, los menores de 15 años no podrían abrir nuevas cuentas en las plataformas alcanzadas.
Las empresas dispondrían luego de cuatro meses para revisar las cuentas existentes y bloquear aquellas pertenecientes a usuarios que no cumplan con la edad mínima.
La implementación, sin embargo, deberá respetar los procedimientos regulatorios de la Unión Europea. Una versión anterior había recibido objeciones por su posible incompatibilidad con las normas del mercado digital europeo, lo que obligó a modificar el proyecto y adecuarlo a la Ley de Servicios Digitales.
La iniciativa francesa se enmarca en una tendencia internacional destinada a limitar el uso de las redes entre niños y adolescentes. Australia fue el primer país en aplicar una prohibición nacional para menores de 16 años, mientras que otros gobiernos europeos analizan restricciones similares.
De completar su sanción, Francia se convertirá en el primer país de Europa en establecer una edad mínima general para acceder a las redes sociales. La medida busca responder a la creciente preocupación por el acoso digital, la pérdida de horas de sueño, la exposición a contenidos perjudiciales y los posibles efectos de las plataformas sobre la salud mental de los adolescentes.

