Ramallo: Unanimidad en el Concejo por la crisis laboral en Fiplasto

El Concejo Deliberante de Ramallo expresó por unanimidad su preocupación por la situación de Fiplasto.

Fiplasto

El Honorable Concejo Deliberante de Ramallo aprobó por unanimidad una resolución en la que manifestó su preocupación por la situación que atraviesan los trabajadores de la empresa Fiplasto S.A., tras la decisión de la firma de adelantar 15 días de vacaciones a partir del próximo 6 de octubre. El planteo fue tratado en el recinto con amplio consenso, destacándose que se trata de un tema que genera la inquietud de todo el cuerpo legislativo.

La resolución advierte que Fiplasto constituye una de las principales fuentes de empleo industrial en el distrito y que su eventual retracción impactaría directamente en la economía local y regional. En el texto aprobado, el Concejo reafirma la necesidad de garantizar el pleno respeto de la legislación laboral, particularmente en lo referido a los plazos mínimos de notificación de vacaciones y los derechos indemnizatorios de los trabajadores.

Asimismo, se expresó la solidaridad del cuerpo con las más de 150 familias que dependen de la continuidad de la compañía, e instó a las autoridades provinciales y nacionales a adoptar las medidas necesarias para proteger la producción y el empleo en Ramallo.

Mientras tanto, desde el Sindicato de Fiplasto, su secretario general Juan José Cilenzo confirmó que la empresa busca adelantar 14 días de vacaciones a gran parte de los operarios desde la primera semana de octubre. El dirigente gremial manifestó una profunda preocupación por el futuro de la planta y recordó que, de mantenerse esta situación, entre 150 y 200 familias podrían verse afectadas directamente.

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Según explicó, la medida impactaría sobre todo en el área de producción, mientras que se mantendrían en actividad las oficinas, la portería y el despacho de materiales. Cilenzo agregó que, si bien la compañía tiene la potestad de otorgar vacaciones, la ley establece un plazo de 45 días de notificación previa que no se estaría cumpliendo, motivo por el cual el sindicato evalúa los pasos a seguir junto a la Federación.

Entre los argumentos de la empresa aparecen las dificultades derivadas del contexto económico nacional, la baja en la demanda y la competencia de productos importados. “No negamos que la situación es complicada, pero lo que necesitan los trabajadores es un proyecto que garantice continuidad e inversión”, apuntó el gremialista.

La preocupación sindical no solo gira en torno a la medida coyuntural, sino también al deterioro de la planta. “Las máquinas necesitan inversión y mantenimiento. Ellos mismos dijeron que si se cae una prensa no la arreglan más, cierran. Hace años que no invierten”, advirtió Cilenzo. En esa línea, recordó que los propios accionistas habían reconocido que estas decisiones funcionan como “una aspirina por seis meses”, sin resolver el problema de fondo.

El destino del predio también aparece como un interrogante. “Sabemos que el grupo empresario es accionista del puerto de Ramallo. Si mañana la planta cierra, puede convertirse en depósito o en otra cosa, pero lo preocupante es qué pasará con los trabajadores”, señaló el sindicalista.

Con la aprobación unánime del Concejo, quedó claro que el tema excede la discusión sectorial
y se ha instalado como una preocupación de todo el recinto legislativo, en defensa de la
industria local y de las familias que dependen de ella.

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