En un recorrido de EL NORTE por negocios de ropa, aseguraron que las listas no tuvieron modificaciones en los últimos días. “Si aumentaran los precios, se vendería menos que ahora y se complicaría la reposición”, coinciden. Los proveedores no comunicaron cambios en las últimas horas, aunque el panorama es de incertidumbre. “No deberían aumentar los precios, pero no sabemos qué incidencia tendrá la resolución del Gobierno en concreto ni cómo evolucionará”, agregaron.

De la Redacción de EL NORTE
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El fin del cepo al dólar presenta interrogantes con relación a si la medida incidirá en los precios en diversos rubros. Uno de ellos es el de indumentaria. En un recorrido de EL NORTE por negocios de ropa, aseguraron que las listas no tuvieron modificaciones en los últimos días. Por el momento no se registran subas de precios, aunque el panorama es de incertidumbre por tratarse de una resolución reciente. Los comerciantes indican que el impacto se conocerá en unas semanas.
“Ayer hubo un parate, y el sábado el mensaje era comprar stock, con un claro sentido de especulación. Por el momento los proveedores no movieron los precios. También es cierto que con la oferta y demanda se puede elegir y de nuestra parte, ofrecer distintos valores”, expresaron en uno de los locales.
En común, destacaron que “si se suben los precios, no se vende”. “Tampoco se podría volcar un aumento en este momento, si hubiera. Si aumentaran los precios, se vendería menos que ahora y se complicaría la reposición”, sumaron.
“Puede haber cambios”
“Hicimos compras de temporada con anterioridad, pero puede haber cambios. Hay que esperar para poder hacer una evaluación, para ver cómo evoluciona todo. Un aspecto a tener en cuenta es la carga impositiva que es lo que pesa en muchos casos, no se puede competir con otros negocios que no la tienen”, indicaron.
Por otra parte, entre los factores que señalaron en materia de ventas son “los sueldos que quedaron parados” y que el país “resulta caro en relación con otros de la región”.
“Cierta inestabilidad se puede notar en un tiempo. Hasta ahora no hay aumentos, pero si los mayoristas aplicaran algún movimiento, lo tendremos que hacer también”, consideraron.
Valores en alza
En otro orden, el precio de la ropa había aumentado antes de la rebaja de impuestos para importar dispuesta por el Gobierno. En materia estadística, “Prendas de vestir y calzado” trepó en marzo por encima del IPC, luego de dos meses en los que se mantuvieron muy por debajo del nivel general.
El rubro subió por encima del IPC, al trepar 4,6% el mes pasado y acumuló un alza del 41,9% interanual. En febrero, había subido 0,4% y había bajado 0,7% en enero. Uno de los factores que pueden incidir en esta suba son las cuestiones estacionales: además del cambio de temporada, el comienzo de clases puede impulsar la demanda de prendas para los menores. Lo cierto es que, luego de dos meses, el precio de la ropa se aceleró. Aunque su incidencia es menor que la de los alimentos, también pesó en el IPC y aportó a su aceleración.
Baja de aranceles de importación
Justamente el último día de marzo, el Gobierno nacional dispuso la reducción de los aranceles de importación de productos textiles, calzado, hilados y telas que habían sido fijados por el Mercado Común del Sur (Mercosur) hace 18 años.
Esta medida -se espera- puede ayudar si no a bajar los precios de la indumentaria, al menos a mantenerlos, dado que la Argentina se ubica muy por encima de otros países de la región. En una comparativa con nueve países con PBI per cápita medio-alto (Inglaterra, España, México, Uruguay, Estados Unidos, Francia, Brasil y Chile), Argentina es el país con la indumentaria más cara en la zona.
A través del Decreto 236/2025, se redujeron los aranceles de ropa y calzado, que pasarán del 35% al 20%; de telas de 26% a 18%; y los distintos tipos de hilados de 18% a 12, 14 y 16%, volviendo a los aranceles previos a 2007.

