El histórico juicio en Estados Unidos por los atentados del 11-S ya tiene fecha

NewsITe
La justicia militar de Estados Unidos fijó para el 5 de junio de 2028 el inicio del juicio contra Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y otros tres acusados de participar en la planificación y apoyo logístico de los ataques que dejaron casi 3.000 muertos en Nueva York, Washington y Pensilvania.
La decisión fue tomada por un juez militar que actúa en el marco de las comisiones militares instaladas en la base de Guantánamo, en Cuba. La fecha elegida queda 18 meses por detrás de lo reclamado por la Fiscalía, lo que abre un margen mayor para resolver discusiones previas al debate oral, entre ellas qué pruebas serán finalmente admitidas.
Mohammed fue detenido en marzo de 2003 en Pakistán y durante años fue considerado uno de los principales lugartenientes de Osama bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda. Desde entonces, Estados Unidos lleva más de dos décadas intentando llevarlo a juicio, en un proceso atravesado por demoras, controversias legales y cuestionamientos por violaciones a los derechos humanos en los primeros años de su detención.
Un proceso demorado por años y atravesado por la tortura
El caso ya había tenido una fecha tentativa de inicio en 2021, pero ese juicio fue cancelado y el expediente volvió a foja cero en varios aspectos. Las autoridades no descartan que el arranque de 2028 vuelva a demorarse si no se cumplen los plazos y requisitos procesales previos.
Mohammed enfrentará el juicio junto a tres presuntos cómplices: Walid bin Attash, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa al Hawsawi, acusados de ayudar a organizar o facilitar los atentados a las Torres Gemelas, al Pentágono y al avión que se estrelló en un campo en Pensilvania. Todos continúan detenidos en Guantánamo, donde hoy permanece solo una fracción de las aproximadamente 800 personas que llegaron a estar alojadas en el centro de detención.
Uno de los puntos centrales del expediente es determinar si los acusados pueden recibir un juicio justo luego de haber sido sometidos a torturas mientras estaban bajo custodia de la CIA, práctica que organismos de derechos humanos vienen denunciando desde hace años. Esa discusión impacta de lleno en la validez de las confesiones y de buena parte de las pruebas reunidas por las agencias de inteligencia.
El acuerdo de culpabilidad que naufragó
En paralelo, el proceso estuvo marcado por un intento fallido de acuerdo de culpabilidad. El año pasado, un tribunal federal de apelaciones rechazó un pacto que hubiera permitido a Mohammed y a dos de sus coacusados declararse culpables, recibir cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y evitar así la pena de muerte.
- El acuerdo contemplaba que respondieran preguntas de los familiares de las víctimas del 11-S.
- Tras dos años de negociaciones, la administración de Joe Biden terminó descartando el entendimiento.
Una de las claves del futuro juicio será cómo se resuelva el uso de pruebas obtenidas bajo tortura y si el tribunal considera que ello impide garantizar un proceso imparcial y ajustado a los estándares del derecho internacional.
Con la nueva fecha fijada, el caso por el atentado más grave en la historia reciente de Estados Unidos entra en una etapa definitoria. Para los familiares de las víctimas, se abre la expectativa de que, después de más de 25 años, la justicia avance finalmente hacia una sentencia que dé alguna respuesta institucional a uno de los episodios que marcaron el siglo XXI.

