A dos años del crimen de Germán Medina, comienza el juicio oral

A dos años del asesinato del peluquero colorista Germán Medina en una reconocida peluquería del barrio porteño de Recoleta, la Justicia porteña puso finalmente fecha al inicio del debate oral contra el único acusado, su excompañero de trabajo Abel Guzmán. El caso, que conmovió al ambiente de la peluquería y abrió un fuerte debate sobre las condiciones laborales y el uso de productos tóxicos en los salones, volverá ahora al centro de la escena judicial.
Según confirmó un primo de la víctima a la agencia Noticias Argentinas, las audiencias del juicio se realizarán los días 15 y 29 de abril ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 24 de la Ciudad de Buenos Aires. La causa llega a esta instancia caratulada como homicidio agravado por alevosía, una figura que contempla penas de prisión perpetua.
El crimen ocurrió el 20 de marzo de 2022 en la peluquería Verdini, ubicada sobre la calle Beruti al 3300, donde Medina trabajaba junto a Guzmán y otros estilistas. A pesar de que se cumple el segundo aniversario del hecho, la familia de la víctima descartó la realización de un homenaje público: la madre de Germán, señalaron, está profundamente afectada por la cercanía del juicio y atraviesa el duelo con enorme dificultad.
Una discusión laboral que terminó en asesinato
De acuerdo con la reconstrucción judicial, aquella tarde Guzmán se acercó al dueño del local, Facundo Verdini, y le preguntó: “¿Vos tenés algo para decirme?”. El empresario le respondió que hablarían al día siguiente, pero la tensión escaló de inmediato. Guzmán sacó un arma que llevaba en la cintura, amenazó a los presentes al grito de “quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro” y disparó contra Medina, que estaba sentado tomando una cerveza. El proyectil en la cabeza lo mató en el acto.
Tras el ataque, el agresor entró en crisis y terminó huyendo por una ventana que le abrió el propio Verdini. Estuvo prófugo durante unas diez semanas, hasta que fue detenido por la Policía en el partido bonaerense de Moreno y trasladado luego a la Ciudad de Buenos Aires, donde permanece detenido a la espera del juicio.
WhatsApp, formol y un conflicto que venía de antes
En la investigación cobraron especial relevancia las conversaciones del grupo de WhatsApp del equipo de la peluquería. Allí quedó expuesta la mala relación de Guzmán con el resto de los trabajadores y con el dueño, principalmente por el uso de formol para alisar el cabello, una práctica que estaba expresamente prohibida en el salón por los riesgos para la salud de empleados y clientas.
Verdini había advertido en reiteradas ocasiones que el uso de ese producto no estaba permitido y que quien no estuviera de acuerdo podía abrir su propio local. En un mensaje de voz, incluso dejó asentado que la prohibición regía en todo momento, ante las quejas de otros empleados y luego de que la peluquería fuera denunciada dos veces por este tema.
Guzmán se mostró desafiante frente a esas directivas y pidió hablar “personalmente” con el dueño, a quien acusó de no ser claro. En un intercambio por Zoom con el resto del equipo, deslizó que estaba dispuesto a “resolver” el conflicto cara a cara. En esa misma conversación, Medina salió en defensa del empleador y sostuvo que en el salón se hacía lo que decía el jefe, frase que remató con una expresión que luego quedaría marcada en el expediente: “muerto el perro, se acabó la rabia”.
Expectativa por el debate oral y el rol del dueño del local
La intención de Verdini, según trascendió, era aplicar una suspensión a Guzmán y no despedirlo. Sin embargo, el conflicto escaló de tal forma que terminó en el crimen de Medina. En paralelo, familiares de la víctima señalaron que el empresario abrió cinco sucursales más después del hecho y que ninguna figura a su nombre, dato que esperan que sea analizado en el marco del juicio.
El debate oral será clave para determinar la responsabilidad penal de Guzmán, pero también para reconstruir el clima laboral previo al asesinato y el manejo de prácticas riesgosas como el uso de formol. La familia de Germán espera que el proceso judicial brinde respuestas y una condena ejemplar, en un caso que combina violencia extrema, tensión en el ámbito laboral y la discusión sobre la regulación de productos químicos en la industria de la belleza.
“Te imaginás lo que es la pérdida de un hijo. No tiene fuerzas”, resumió el primo de Germán al hablar del estado anímico de la madre del joven asesinado.
Con las fechas del juicio ya fijadas, el caso Medina se encamina a una instancia definitoria, mientras sus allegados reclaman memoria, justicia y que el crimen no quede impune.

