Artistas de los Grammy alzan la voz contra políticas migratorias

NewsITe
La 68ª edición de los Premios Grammy dejó mucho más que brillo y galardones. En la ceremonia celebrada en Estados Unidos, figuras de primera línea como Billie Eilish, Justin Bieber, Kehlani y Shaboozey transformaron la tradicional alfombra roja en un escenario de protesta contra las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump y las deportaciones masivas ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con información recabada por la Agencia Noticias Argentinas, numerosos artistas se presentaron con un pin que decía “ICE Out” (“Fuera ICE”) sobre sus vestuarios de diseñador. El gesto, sencillo pero contundente, buscó visibilizar el rechazo a las redadas migratorias y a la criminalización de las personas indocumentadas en territorio estadounidense.
Billie Eilish, mensaje político en la noche de su consagración
Billie Eilish, una de las grandes protagonistas de la noche, lució el distintivo en apoyo a la causa. La cantante, de 24 años, aprovechó el escenario al recibir el premio a Canción del Año por su hit “Wildflower” para pronunciar un discurso cargado de contenido político y social.
“Nadie es ilegal en tierras robadas”, expresó la artista frente a un auditorio repleto de colegas y millones de espectadores en todo el mundo. Eilish reconoció la complejidad del momento político, pero remarcó que sentía esperanza al ver a tantas figuras dispuestas a manifestarse y llamó a continuar con la protesta y la participación activa.
La cantante también pidió a otros músicos que se sumen a las movilizaciones y a la denuncia pública de los abusos del sistema migratorio. “Nuestras voces realmente importan y la gente importa… Que se joda el ICE. Solo quería decir eso, perdón”, lanzó, en una frase que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Shaboozey dedicó su premio a los inmigrantes
El cantante Shaboozey, ganador en la terna Mejor interpretación de dúo o grupo country, se sumó a la línea de mensajes críticos. Desde el escenario, dedicó su Grammy a los inmigrantes que viven en Estados Unidos y a las familias afectadas por las decisiones oficiales en materia migratoria.
“Los inmigrantes construyeron este país, literalmente. Esto es para ellos, para todos los hijos de inmigrantes y para quienes llegaron buscando mejores oportunidades en una nación que prometía libertad e igualdad de oportunidades para todos”, declaró. En su discurso también agradeció el aporte cultural de las comunidades migrantes, a las que definió como esenciales para el color, la música y las tradiciones que hoy forman parte de la identidad estadounidense.
Kehlani, primer Grammy y un cierre a puro reclamo
Otra de las voces fuertes de la noche fue Kehlani, que obtuvo su primer Grammy al imponerse en la categoría Mejor interpretación de R&B. Con el premio en mano, la artista insistió en la necesidad de que la industria musical se pronuncie de manera más contundente frente a las políticas migratorias.
“Hay mucho pasando en el mundo ahora mismo. En lugar de que sean solo unos pocos aquí y allá, espero que todos se sientan inspirados para unirnos como comunidad de artistas y hablar en contra de lo que está sucediendo”, sostuvo. Antes de abandonar el escenario, dejó claro su posicionamiento con un contundente “¡Que se joda ICE! (Fuck ICE!)”.
Los Grammy como escenario de protesta política
La ceremonia volvió a confirmar el rol de los grandes premios de la industria del entretenimiento como plataformas de denuncia y debate público. En esta edición, el foco estuvo puesto en el impacto humano de las políticas de deportación, las separaciones familiares y la criminalización de la migración.
- Artistas de distintos géneros coincidieron en cuestionar el accionar de ICE.
- El pin “ICE Out” se transformó en un símbolo de resistencia en la alfombra roja.
- Los discursos encendieron el debate en redes sociales y medios internacionales.
“Nadie es ilegal en tierras robadas”, resumió Billie Eilish, sintetizando el espíritu de una noche en la que la música y el activismo se unieron para pedir cambios profundos en la política migratoria de Estados Unidos.
Con pronunciamientos de alto perfil y mensajes directos, la 68ª entrega de los Grammy quedó marcada como una de las ediciones más políticas de los últimos años, en la que las estrellas aprovecharon cada minuto de exposición para cuestionar al gobierno de Trump y reclamar el fin de las deportaciones masivas.

