Figueroa apoya cambios en el Banco Central y reclama límites a la emisión

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El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, salió públicamente a respaldar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) impulsada por el Gobierno nacional y reclamó que se ponga un freno definitivo al financiamiento del déficit fiscal vía emisión monetaria. El mandatario provincial consideró que el uso recurrente de la “maquinita” terminó golpeando de lleno el poder de compra de los hogares argentinos.
“Comparto que le pongamos un límite definitivo a la posibilidad de financiar el déficit público con emisión monetaria”, señaló Figueroa, en línea con el proyecto enviado por el presidente Javier Milei al Congreso como una de las iniciativas económicas centrales de la segunda mitad del año. Para el gobernador, la inflación derivada de esa práctica se convirtió en un castigo silencioso sobre los ingresos de trabajadores y jubilados.
Figueroa recordó que durante años los desequilibrios del Estado se cubrieron con emisión, una dinámica que, sostuvo, siempre termina del mismo modo: con un proceso inflacionario persistente. Definió a la inflación como “el impuesto que nadie votó”, porque no figura en ninguna ley ni se discute en los parlamentos, pero se cobra mes a mes y de la manera “más injusta”, al erosionar los salarios fijos y las jubilaciones.
En esa línea, advirtió que no todos los sectores están en condiciones de protegerse frente a la suba de precios. Mientras quienes tienen ahorros, activos o conocimientos financieros pueden buscar coberturas, los asalariados, los jubilados y las familias que viven de un ingreso mensual ven cómo la inflación impacta primero y más fuerte sobre su economía cotidiana, encareciendo alimentos, servicios y alquileres.
Una reforma para reforzar la independencia del Banco Central
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA propone un cambio profundo en las reglas de funcionamiento de la entidad monetaria. El eje central es instaurar un mandato único orientado a preservar el valor de la moneda, dejando atrás el esquema de objetivos múltiples que incluía, además, metas vinculadas al empleo, al desarrollo productivo y a la política económica general.
El proyecto también apunta a fortalecer la independencia funcional y financiera del Banco Central. Entre otros puntos, prevé mayores restricciones para la remoción de sus autoridades y limita las posibilidades de interferencia política en las decisiones del Directorio. La idea oficial es despegar la gestión monetaria de las urgencias fiscales de corto plazo.
Límites al financiamiento del déficit y nuevas reglas de juego
- Prohibición de otorgar préstamos o adelantos transitorios al Estado nacional, provincias, Ciudad de Buenos Aires y municipios.
- Impedimento para comprar títulos públicos en forma directa en el mercado primario.
- Eliminación del uso de reservas internacionales mediante letras intransferibles.
- Fin de los adelantos transitorios contemplados en la actual Carta Orgánica, aun bajo los límites hoy vigentes.
Según el oficialismo, estas medidas buscan cerrar la puerta al financiamiento monetario del sector público, identificado como uno de los principales alimentos de los procesos inflacionarios de las últimas décadas. La apuesta es que el Tesoro deba recurrir al mercado de capitales o a la recomposición de sus cuentas para cubrir sus necesidades de financiamiento.
“Al Banco Central tenemos que pedirle algo muy concreto: que cuide nuestra moneda. Cuidar el valor de nuestra moneda es cuidar el salario, la jubilación, el ahorro y el esfuerzo de millones de argentinos”, enfatizó Figueroa.
El gobernador neuquino también remarcó la importancia de que las nuevas normas trasciendan a los distintos gobiernos y se conviertan en reglas estables en el tiempo. “Una regla es buena cuando vale para el gobierno de hoy y para todos los que vengan después”, sostuvo, al destacar que la previsibilidad institucional resulta clave para reducir la inflación, reconstituir la confianza en la moneda y favorecer las decisiones de inversión y ahorro de largo plazo.

