Ferreres proyecta inflación anual del 28% y alerta por la actividad

Ferreres prevé un piso inflacionario difícil de perforar

Orlando Ferreres advierte por la inflación en Argentina

NewsITe

El economista Orlando Ferreres advirtió que la inflación en la Argentina mantiene una inercia que impide pensar, en el corto plazo, en registros por debajo del 2% mensual. En diálogo con Radio Rivadavia, el titular de la consultora OJF & Asociados estimó que 2024 podría cerrar con una suba de precios cercana al 28%, lo que marcaría un sendero aún elevado frente a los objetivos oficiales de desaceleración.

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Ferreres explicó que los relevamientos privados para marzo ubican la inflación general en torno al 3%, mientras que su propia medición registró un 2,8% para el Gran Buenos Aires. Según su mirada, estos números no responden solo a un rebote puntual, sino que expresan un “piso” más alto de lo esperado, producto de la persistencia de aumentos en rubros sensibles como alimentos, servicios regulados y costos empresariales.

En paralelo, el economista llamó la atención sobre el deterioro de la actividad. Recordó que la producción industrial se desplomó 8,7% interanual en febrero, con una contracción más marcada en sectores como el textil, la maquinaria y la industria automotriz. Estas ramas, clave para el empleo formal, vienen acumulando meses de caída en la utilización de capacidad instalada y en niveles de venta.

Actividad en baja, precios firmes y un panorama complejo

Ferreres señaló que la merma en la actividad, si bien puede ejercer cierta presión a la baja sobre la demanda, no alcanza por sí sola para corregir la dinámica inflacionaria. “La inflación en la Argentina tiene múltiples causas”, remarcó, aludiendo a la estructura impositiva, los costos financieros, la puja distributiva y las expectativas de devaluación, entre otros factores que siguen presentes.

En este contexto, el economista subrayó también las dificultades crecientes para acceder al crédito, tanto para las empresas como para las familias. El encarecimiento de las tasas de interés y el ajuste en las condiciones de financiamiento se combinan con un aumento de la morosidad, en especial en los sectores de ingresos medios y bajos, que recurren al endeudamiento para sostener el consumo básico.

  • Inflación de marzo medida por su consultora: 2,8% en el Gran Buenos Aires.
  • Caída de la industria en febrero: 8,7% interanual.
  • Rubros más afectados: textil, maquinaria y automotriz.
  • Proyección inflacionaria para 2024: alrededor del 28% anual.

“La situación económica sigue siendo compleja, con elevado riesgo país y falta de confianza. Aun así, hay margen para el optimismo si se canalizan recursos hacia la inversión y el consumo”, sostuvo Ferreres.

Al analizar el frente financiero, Ferreres apuntó al persistente nivel del riesgo país y a la desconfianza de los mercados como un freno para el ingreso de capitales y la concreción de proyectos productivos. Consideró que una mejora en estos indicadores será clave para sentar las bases de una recuperación más firme, apoyada en la inversión privada, la creación de empleo y la recomposición paulatina del consumo.

Pese al tono de cautela, el economista dejó una puerta abierta al optimismo: si el Gobierno logra estabilizar las variables fiscales y monetarias y se reducen las tensiones políticas, podrían generarse condiciones más favorables para que la economía salga del estancamiento y la inflación comience a descender de manera sostenible, más allá de los vaivenes de corto plazo.

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