Baer analizó la estabilización económica y el escenario político

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El economista jefe de Quantum Finanzas, Fernando Baer, evaluó que la economía argentina atraviesa una fase de estabilización luego de la victoria de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas del año pasado, con una “fuerte recuperación” en el mercado financiero y un esquema cambiario que combina flotación administrada y bandas para el dólar.
En declaraciones a Radio Splendid, Baer advirtió que, pese a ciertas señales positivas, el escenario sigue siendo “complejo y desafiante” para distintos sectores productivos, especialmente aquellos que se habían visto favorecidos por el modelo económico previo. El analista remarcó que las tensiones forman parte de todo programa de estabilización y que el proceso no está exento de costos de corto plazo.
El economista destacó el comportamiento de los bonos y las acciones como termómetro de las expectativas del mercado. Según su visión, la reacción pos electoral mostró un marcado apetito por activos argentinos y una mejora en la percepción de riesgo, lo que se tradujo en subas significativas y mayor volumen de operaciones en la plaza local.
La reforma laboral y el impacto sobre inversiones y salarios
Uno de los puntos centrales del análisis de Baer fue el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo. Lo calificó como “muy bueno” y afirmó que, de avanzar en el Congreso, podría abrir un nuevo margen para consolidar la recuperación en el precio de las acciones y dinamizar la actividad económica, aun en un contexto internacional que presenta desafíos.
Entre las iniciativas vinculadas a la modernización del mercado de trabajo, mencionó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), pensado para estimular proyectos productivos y atraer capitales hacia sectores con potencial de crecimiento. A su criterio, este tipo de programas busca reducir la incertidumbre regulatoria y generar un horizonte más previsible para los inversores.
Respecto de la evolución de los salarios, Baer planteó un panorama heterogéneo. Pronosticó que “puede haber alguna recuperación adicional en algunos sectores más que en otros”, pero señaló que, en términos generales, el salario real formal muestra señales de recomposición tras la fuerte pérdida registrada en años anteriores.
Tipo de cambio, inflación y comportamiento del dólar
Consultado sobre la cotización del dólar minorista y la perforación de la barrera de los $1.400, Baer sostuvo que se trata de “una buena noticia” desde la perspectiva de la estabilización. Según explicó, un tipo de cambio que deja de escalar de manera acelerada contribuye a anclar expectativas y a reforzar el proceso de desaceleración de la inflación.
El economista recordó que, en la antesala de las elecciones de medio término, hubo fuertes compras de divisas por parte de inversores y agentes económicos que buscaban cobertura ante la incertidumbre política. Estimó que en ese período se adquirieron más de US$ 30.000 millones “por un tema precautorio”, en un contexto en el que “nadie sabía qué era lo que venía después”.
Para Baer, la persistente atención de los mercados internacionales sobre la Argentina es otro elemento a tener en cuenta. Afirmó que el país sigue siendo un destino observado de cerca por inversores que evalúan los avances en materia de reformas estructurales y la capacidad de sostener la disciplina fiscal y monetaria en el tiempo.
Consumo, actividad y perspectivas para los próximos años
Al analizar la evolución de la actividad económica, Baer describió un cambio en la dinámica sectorial. Señaló que entre 2024 y mediados de 2025 se observaba una “correlación más alta” entre los distintos rubros, mientras que desde el segundo semestre de 2025 en adelante comenzó a evidenciarse una “disparidad sectorial” más marcada, con ramas que reaccionan más rápido a las nuevas condiciones y otras que aún muestran rezagos.
En este marco, insistió en que la salida de la crisis es un proceso gradual. “Uno tiene ansiedades y anticipa o desea que todo esto haya quedado rápidamente en el pasado, pero la economía tiene sus tiempos”, reflexionó, al remarcar que los efectos de las reformas no se sienten de manera inmediata en el bolsillo de la población.
Baer subrayó además la importancia de aprovechar que se trata de un año no electoral para profundizar el trabajo legislativo en el Congreso Nacional. Consideró que este período ofrece una ventana de oportunidad para avanzar en cambios estructurales que permitan “potenciar el escenario deseado” y consolidar un sendero de crecimiento sostenido, con mayor inversión, recuperación del empleo formal y un entorno macroeconómico más previsible.
“Hay tensiones, como en todo programa de estabilización, pero si se sostienen las reformas y las señales de consistencia, la economía puede seguir mejorando en los próximos años”, evaluó el economista jefe de Quantum Finanzas.

