En la apertura de sesiones ordinarias, el presidente Alberto Fernández volvió a cuestionar al préstamo que el Fondo Monetario otorgó al ex presidente Mauricio Macri en 2018: señaló que ese dinero “no fortaleció las reservas del Banco Central porque fue enteramente utilizado para pagar deuda externa insostenible y financiar la fuga de capitales. No quedó nada del dinero recibido en Argentina. Ni un puente ni una carretera”.

“Sólo nos quedó una deuda externa impagable. Los compromisos asumidos en 2018 eran definitivamente incumplibles teniendo en consideración el desmadre que la economía mostraba”, se quejó.
A la vez, puntualizó que solo en 2022: “Argentina se comprometió a pagar en concepto de capital e intereses U$S 19.000 millones Y una suma mayor el año próximo. Estoy hablando de cifras que no tienen precedentes en la historia universal de la economía moderna”.
Según Fernández: “Nadie consultó al Congreso Nacional para tomar esta enorme deuda. En cambio, nosotros elevaremos los documentos que constituyan el Acuerdo al Congreso de la Nación con la totalidad de los detalles. Necesitamos que nos acompañen y apelo así al compromiso nacional de todos y todas”.
“A partir de esta semana esperamos que esté en manos de los legisladores y las legisladoras nacionales considerar la aprobación del acuerdo que se alcance con el staff del FMI para dar previsibilidad a los argentinos y argentinas”, estimó.
Asimismo, insistió con que el acuerdo “sobre el marco de políticas económicas” que se anunció a fines de enero último “es el mejor acuerdo que el Gobierno de la Argentina podía conseguir”.
El jefe de Estado garantizó que el nuevo acuerdo “no acumulará nueva deuda a la ya tomada por el Gobierno anterior”, añadió: “Es una refinanciación de aquél préstamo que nos permite no usar en estos años recursos nacionales para pagar los compromisos. Se usará dinero del propio FMI que empezará a pagarse dentro de 4 años y medio”.
“Es un acuerdo sin políticas de ajuste y con incremento del gasto real en todos los años del programa”, remarcó.
Por último, descartó que el acuerdo implique llevar adelante una reforma previsional y otra laboral.
“Seguiremos la senda de ordenar las cuentas públicas sin condicionar nuestras políticas de justicia social”, resaltó Fernández.

