El expediente por el crimen de la adolescente de 14 años abrió investigaciones paralelas por posibles delitos sexuales, material de abuso sexual infantil, explotación sexual, drogas y violencia familiar. La Justicia también reconstruyó los movimientos de la madre de Claudio Barrelier, aunque hasta el momento no fue imputada.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en mayo en Córdoba, derivó en al menos seis causas paralelas que buscan determinar si existieron otros delitos vinculados con personas del entorno investigado. El expediente principal está prácticamente concluido y seis personas quedaron más cerca de enfrentar un juicio por el crimen y su presunto encubrimiento.
Las nuevas líneas surgieron a partir del análisis de teléfonos celulares, mensajes y otras pruebas incorporadas durante los 115 días que duró la instrucción. Según publicó TN, la investigación involucró a unas 200 personas, produjo más de 350 informes, 13 pericias, alrededor de 150 testimonios y el análisis de más de 6.000 mensajes.
Entre los hechos que ahora se investigan aparecen posibles delitos contra la integridad sexual, presunta tenencia de material de abuso sexual infantil, explotación sexual relacionada con un ámbito conocido como “Wachitas”, supuestas irregularidades o coimas, comercialización de drogas y episodios de violencia familiar registrados durante 2025.
La apertura de estos expedientes no implica que todos los hechos hayan sido acreditados ni que exista una relación directa entre cada una de las causas. Tampoco supone que todos involucren penalmente a Claudio Barrelier, principal acusado por el femicidio de Agostina.
Una nueva imputación contra Barrelier
Uno de los expedientes se abrió luego del hallazgo de archivos de contenido sexual en los dispositivos secuestrados. La defensa de Barrelier confirmó que el acusado recibió una nueva imputación vinculada con la presunta tenencia de material de abuso sexual infantil.
Los investigadores también detectaron imágenes que podrían mostrar situaciones sexuales violentas, algunas de ellas con ataduras o elementos de sujeción. Sin embargo, aclararon que esas imágenes no corresponden a Agostina y que todavía no se determinó quiénes aparecen en ellas, dónde fueron tomadas ni si existió consentimiento.
Por esa razón, el contenido fue derivado a fiscalías específicas para establecer si existen delitos independientes de la causa por el femicidio.
Por qué investigaron a la madre del acusado
La Justicia también reconstruyó los movimientos de Viviana, madre de Barrelier, durante los días posteriores a la desaparición de Agostina. Los investigadores analizaron sus comunicaciones, desplazamientos y su presencia en la vivienda de Cofico donde se centró buena parte de la pesquisa.
Según la reconstrucción judicial, la mujer mantuvo una conversación telefónica con su hijo en la que le preguntó qué había ocurrido con la adolescente. El intercambio quedó registrado porque Barrelier tenía sus comunicaciones intervenidas en el marco de otra investigación. Esa misma noche, Viviana llegó a la casa acompañada por una hija y permaneció allí hasta el día siguiente.
Uno de los puntos que despertó sospechas fue que la mujer habría barrido y movido grandes banderas que estaban dentro de la vivienda. Por ese motivo, la fiscalía ordenó peritarlas ante la posibilidad de que contuvieran rastros de sangre.
Los análisis dieron resultado negativo. Tampoco surgieron hasta ahora elementos suficientes para sostener que la madre de Barrelier haya participado del crimen o de un eventual encubrimiento. Por ese motivo, no se encuentra imputada.
Mientras la causa principal avanza hacia la instancia de juicio, las investigaciones paralelas permanecen abiertas y deberán establecer si las pruebas surgidas durante la pesquisa del femicidio permiten acreditar otros delitos.

