El principal sospechoso del crimen de la adolescente de 14 años no declaró ante el fiscal Raúl Garzón. Para este miércoles fueron citados Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, imputados por presunto encubrimiento agravado.

Claudio Barrelier, principal acusado por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, se negó este martes a declarar ante el fiscal Raúl Garzón. El imputado permanece detenido por el crimen de la adolescente de 14 años y ahora enfrenta una acusación más grave dentro de la causa.
La indagatoria estaba prevista de manera presencial en los Tribunales III de Córdoba, pero la instancia no se concretó por decisión del detenido. En paralelo, la fiscalía citó para este miércoles a Osvaldo Fassetta, de 47 años, y a Soledad Andreani, de 43, ambos investigados por presunto encubrimiento agravado.
La fiscalía agravó la imputación
Barrelier estaba imputado como presunto autor material de homicidio agravado por cometerse en un contexto de violencia de género. Sin embargo, la fiscalía agravó la acusación y ahora lo investiga por el delito de “homicidio triplemente calificado”.
De acuerdo con la hipótesis judicial, el crimen no habría sido cometido por una sola persona. Los investigadores sostienen que cada uno de los acusados habría tenido una participación específica antes o después del asesinato.
Qué rol le atribuyen a Fassetta y Andreani
La pesquisa determinó que Fassetta mantenía una relación de amistad con Barrelier desde hacía varios meses. Según los investigadores, ambos se habrían conocido por su afinidad con el club Instituto.
La fiscalía también cree que el principal sospechoso residía en una vivienda del barrio Cofico, donde se habría concretado el ataque contra Agostina Vega.
Andreani, expareja de Barrelier, quedó señalada por haberle facilitado un automóvil Ford Ka negro. Según la acusación, ese vehículo fue utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente hasta el descampado donde finalmente fue encontrado.
El auto, los videos y las nuevas medidas
Los investigadores analizan registros audiovisuales en los que se observa a Barrelier y Andreani juntos después del femicidio. Además, la fiscalía sostiene que el Ford Ka fue lavado tras haber sido devuelto.
Para los pesquisas, esa maniobra podría haber buscado eliminar rastros vinculados al hecho. Por ese motivo, las próximas declaraciones podrían aportar nuevos elementos sobre las circunstancias del crimen que conmocionó a Córdoba.
Con la negativa de Barrelier a declarar y la citación de los otros dos imputados, la causa ingresa en una etapa clave. La fiscalía busca reconstruir el recorrido previo y posterior al asesinato, además de determinar qué participación tuvo cada acusado en el caso.

