“Desde mediados del año pasado, se vio disminuida la venta en general. Tuvimos que reducir el stock y nos manejamos con reposición diaria”, afirmó a EL NORTE la referente de una farmacia céntrica nicoleña, quien detalló que la situación “se complica con el pago retrasado de algunas obras sociales”. Desde el sector sostienen que también hay un cambio en el consumo de medicamentos, inclinado hacia una compra selectiva para adquirir sólo lo estrictamente necesario o menos, lo que se traduce en tratamientos discontinuados o interrumpidos.

De la Redacción de EL NORTE
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El mercado farmacéutico argentino atraviesa un momento cada vez más complejo, marcado por la caída en el consumo, los retrasos de pago de obras sociales y prepagas, y aumentos de precio de los medicamentos.
Según datos de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), elaborados sobre información de la consultora internacional IQVIA, durante abril el sector continuó operando en niveles de consumo muy bajos, reflejando una situación que ya preocupa a farmacias, laboratorios y pacientes.
“Desde mediados del año pasado, se vio disminuida la venta en general. Tuvimos que reducir el stock y nos manejamos con reposición diaria”, afirmó a EL NORTE la referente de una farmacia céntrica nicoleña, quien detalló que la situación “se complica con el pago retrasado de algunas obras sociales”, así como también por el cambio en el consumo por parte de los pacientes. “Mucha gente que tenía una obra social y una prepaga, se quedó solo con la obra social: IOMA, Pami, etc. Cuando compran medicamentos, algunas veces, van eligiendo qué llevar o compran, pero pagando con crédito en cuotas”, graficó.
En ese sentido, farmacéuticos advierten sobre un fenómeno social cada vez más visible y preocupante: jubilados que interrumpen tratamientos, reducen dosis o directamente dejan de comprar medicamentos porque no pueden afrontar los costos, aun teniendo cobertura médica. “Esto demuestra la gravedad de la situación que está atravesando no sólo el sector farmacéutico sino toda la sociedad”, sostuvo el coordinador del Colegio de Farmacéuticos, Nicolás Troffe, ya que “la gente está recortando el gasto en medicamentos que son una necesidad básica”. “Los pacientes tienen hoy una compra selectiva, sólo llevan lo estrictamente necesario o menos, y en algunos casos cortan o empeoran los tratamientos indicados por los médicos”, sumó.
Retraso en pagos, menos consumo y precios más caros
“San Nicolás no escapa a la realidad nacional y provincial. En las farmacias existe un gran atraso en la seguridad social, que viene empeorado porque las instituciones intermedias (colegio profesional) realizan un descuento de la facturación que le hace a las obras sociales, llamada bonificación, que nació para el pronto pago que hoy no se cumple porque pagan a los 45, 60 o 90 días. La cadena está rota”, refirió el coordinador del Colegio de Farmacéuticos, Nicolás Troffe, en relación a uno de los motivos de la compleja situación que atraviesa el sector.
El panorama muestra una combinación delicada: las farmacias venden menos unidades de medicamentos, pero sostienen parte de su facturación únicamente gracias a los aumentos de precios y no por una verdadera recuperación del consumo.
Los márgenes de ganancia quedaron tan deteriorados que muchos locales comenzaron a trabajar con menos stock e incluso dejar de operar con determinadas coberturas porque aseguran que pierden dinero en cada transacción.
Los datos relevados por IQVIA y el índice elaborado junto a la Sociedad Argentina de Marketing Farmacéutico (SAMF) muestran además que el gasto promedio en medicamentos sigue creciendo principalmente por el aumento de precios y no por una expansión real en la cantidad de unidades vendidas.

