Familia ecuatoriana denuncia detención injusta de padre e hijo en EE.UU.

NewsITe
La detención en Estados Unidos de Adrián Alexander Conejo Arias y de su hijo Liam, un niño ecuatoriano de cinco años, generó conmoción y preocupación en su entorno familiar en Quito. Ambos fueron interceptados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando regresaban a su vivienda en Minneapolis y luego trasladados al Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dilley. Las imágenes del menor siendo llevado por oficiales federales se viralizaron rápidamente, reavivando el debate sobre las políticas migratorias y el trato a las familias solicitantes de asilo.
Desde el barrio La Planada, en la capital ecuatoriana, la familia insiste en que Adrián y su hijo se encuentran en Estados Unidos de manera regular, amparados en un pedido formal de asilo presentado en diciembre de 2024. Señalan que el padre cumple con los requisitos legales y se presentaba periódicamente ante las autoridades migratorias, por lo que cuestionan la justificación de su detención y el traslado a un centro de reclusión familiar.
El relato de la familia desde Quito
Blanca, hermana de Adrián y tía de Liam, contó que la situación tuvo un fuerte impacto en Pamela, la madre del niño, quien se encuentra embarazada. El estrés por la detención de su esposo y de su hijo más pequeño derivó en complicaciones de salud que obligaron a su internación, mientras permanece al cuidado de su otro hijo, de 13 años. “Mi hermano es un hombre trabajador, nunca tuvo problemas con la ley en Ecuador. No salió huyendo, solo buscó mejores oportunidades porque aquí ya no tenía trabajo”, afirmó.
La familia enmarca el operativo en el contexto de las campañas de deportación masiva impulsadas por la administración de Donald Trump, particularmente en Minnesota y otros estados con alta presencia de migrantes. Aseguran que el caso de Adrián y Liam ilustra cómo estas redadas pueden alcanzar incluso a quienes se encuentran cursando procesos formales de asilo.
Sin antecedentes penales y con pedido de asilo
Manuel, hermano de Adrián y tío del menor, remarcó que el detenido “no tiene ningún antecedente penal” en Ecuador y que su residencia en Estados Unidos se basaba en un permiso otorgado por las autoridades de ese país. “Adrián entró solicitando asilo a los Estados Unidos. Está legalmente, porque tengo entendido que se estaba presentando periódicamente a las autoridades”, explicó, al tiempo que pidió que se revise el caso con celeridad.
Los abuelos del niño, Lucila Arias y José Conejo, también expresaron su angustia. Lucila dijo que la familia vive “muy triste y preocupada” y pidió que su hijo y su nieto puedan volver a reunirse con Pamela y el otro adolescente. José, por su parte, negó que Adrián haya intentado escapar cuando llegaron los agentes del ICE y cuestionó las versiones que circularon desde sectores del gobierno estadounidense. “Él nunca trató de huir, estuvo tranquilo. Hay muchos testigos de cómo pasaron las cosas”, sostuvo.
Asistencia legal y espera por una decisión judicial
Según relató Blanca, la madre de Liam permanece en Estados Unidos a la espera de que un juez defina la situación de su esposo y de su hijo. La familia destacó que ya cuentan con el patrocinio de un abogado, apoyo que se logró gracias a la intervención de las autoridades de la escuela a la que asiste el niño en Minneapolis.
Mientras avanzan las gestiones legales, allegados y organizaciones de la comunidad ecuatoriana siguen el caso con atención, en un contexto en el que las políticas migratorias y los procesos de deportación continúan en el centro de la agenda pública en Estados Unidos.
“Quiero que salgan mi hijo y mi nieto, que se reúna con mi nuera y con mi otro nieto”, pidió entre lágrimas la abuela de Liam, reflejando el drama que atraviesa la familia.
El caso de Liam y Adrián vuelve a poner bajo la lupa los alcances de las redadas migratorias y abre interrogantes sobre las garantías para quienes buscan protección a través del asilo en territorio estadounidense.

