Verstappen, a un paso de una victoria histórica en Alemania

Max Verstappen estuvo muy cerca de coronar con una victoria su debut en las míticas 24 Horas de Nürburgring. El neerlandés, cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1, encabezaba la clasificación con una ventaja de 40 segundos cuando una falla en la suspensión trasera derecha de su Mercedes lo obligó a abandonar a poco más de tres horas para el final.
El piloto de Red Bull en la F1 se sumó a la 54.ª edición de la carrera de resistencia más exigente del calendario con un plantel de primer nivel: el español Daniel Juncadella, el austríaco Lucas Auer y el francés Jules Gounon compartieron con él el volante del Mercedes en el trazado extendido del Nürburgring Nordschleife, un circuito tan legendario como implacable.
La actuación de Verstappen resultó determinante desde la madrugada alemana. En su primer turno reemplazó a Juncadella con el auto ubicado en la segunda posición y, bajo la oscuridad, con sectores húmedos por la lluvia y tráfico intenso, consiguió superar al alemán Maro Engel para tomar la punta. Completó dos stints consecutivos, acumulando 2 horas y 23 minutos de conducción y entregando el coche con 27 segundos de ventaja.
Horas más tarde, cuando la cuenta regresiva marcaba 6 horas y 16 minutos para la bandera a cuadros, el neerlandés volvió a subirse al Mercedes. Otra vez se despachó con un doble stint de alto ritmo, estiró la diferencia y dejó el auto con 40 segundos de margen sobre sus perseguidores, incluso esquivando por centímetros un incidente protagonizado por Michael Schröder en su última vuelta.
La falla que arruinó el plan del equipo
El golpe llegó poco después. Media hora después de que Verstappen bajara del auto, fue Juncadella quien advirtió un ruido extraño en la parte trasera derecha. Si bien logró llevar el Mercedes hasta boxes, los mecánicos comprobaron que el problema de suspensión era irreparable en los tiempos de carrera. Tras 20 horas y 37 minutos de competencia, el abandono quedó sellado y con él se desvaneció la chance de un triunfo soñado en el debut del neerlandés.
“Intentaba ir con precaución y mantener un buen ritmo. Sentía que el coche funcionaba bien”, había señalado Verstappen instantes antes del desenlace, en declaraciones reproducidas por la Agencia Noticias Argentinas. El plan original del equipo contemplaba que volviera a subirse al auto para el tramo definitivo y así recibir la bandera a cuadros en la cima de la clasificación.
Un futuro ligado a la resistencia
A pesar de la frustración lógica por la retirada, Verstappen dejó en claro que su experiencia en el Nordschleife fue positiva y que su vínculo con las carreras de resistencia recién comienza. Consultado sobre un eventual regreso a Nürburgring en 2027, el neerlandés no dudó: “Sin duda lo intentaré”, afirmó, dejando abierta la puerta a un nuevo intento en una competencia que se ha convertido en uno de sus grandes objetivos fuera de la Fórmula 1.
“Sin duda lo intentaré”, respondió Verstappen al ser consultado sobre su posible regreso a las 24 Horas de Nürburgring en 2027.
Mientras tanto, el mundo del automovilismo se queda con la imagen de un Verstappen sólido, veloz y consistente en un terreno desconocido, y con la sensación de que, de no haber mediado la avería mecánica, el neerlandés hubiera inscrito su nombre en la historia grande de las 24 Horas de Nürburgring.

