Expectativas de inflación caen al 31,5% para los próximos 12 meses

Encuesta privada refleja moderación en las proyecciones de precios

Gráfico o ilustración sobre inflación y economía argentina

NewsITe

La expectativa de inflación promedio para los próximos 12 meses se ubicó en enero en el 31,5% en la Argentina, de acuerdo con la última Encuesta de Expectativas de Inflación elaborada por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella. El dato marca una baja de 2,5 puntos porcentuales frente al 34% relevado en diciembre, en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar señales de desaceleración de precios.

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El estudio, difundido a partir de información recibida por la Agencia Noticias Argentinas, muestra que, pese al descenso en el promedio, la mediana de las respuestas para el horizonte de un año se mantuvo sin cambios en el 25%. Esto indica que, si bien las expectativas se moderan, una porción relevante de los hogares aún proyecta una inflación relativamente elevada, reflejando cautela frente al escenario macroeconómico.

La medición de corto plazo también registró una mejora. Para los próximos 30 días, el promedio de inflación esperada se redujo al 3,71%, desde el 4,59% observado en la encuesta de diciembre. La mediana para este período mensual se mantuvo en el 3%, lo que sugiere que una mayoría de los consultados percibe una leve desaceleración en el ritmo de aumento de precios en el corto plazo.

Diferencias regionales y por nivel de ingresos

El relevamiento, realizado por la consultora Poliarquía entre el 5 y el 15 de enero de 2026 mediante 1.000 encuestas telefónicas en distintos centros urbanos del país, detalla que la baja de las expectativas fue generalizada en todas las regiones. El Interior mostró la reducción más pronunciada: el promedio de inflación esperada pasó de 32,6% a 29,5%, lo que implica una mejora de más de tres puntos porcentuales.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la expectativa de inflación para los próximos 12 meses se ubicó en 33,5%, mientras que en el Gran Buenos Aires alcanzó el 35,0%. Estas cifras se mantienen por encima del promedio nacional, lo que refleja una percepción de mayor presión inflacionaria en las zonas de mayor densidad poblacional y actividad económica.

El informe también destaca que la reducción de expectativas se observó en todos los estratos de ingresos, aunque persisten brechas significativas entre ellos. Los hogares de mayores ingresos ajustaron su proyección desde 32,4% a 29,2%, mientras que los de menores recursos pasaron de prever un 37,5% a un 35,5% para el próximo año. La diferencia sugiere que los sectores más vulnerables continúan anticipando una pérdida de poder adquisitivo más intensa.

Relevancia de las expectativas para la política económica

  • Las expectativas de inflación influyen en la negociación salarial, la fijación de precios y las decisiones de ahorro e inversión.
  • Una baja moderada, como la registrada en enero, puede contribuir a reducir la inercia inflacionaria si se sostiene en el tiempo.

Las expectativas de los hogares son un termómetro clave para evaluar la credibilidad de la política económica y la probabilidad de que se consolide un proceso de desinflación sostenible.

En este contexto, los analistas remarcan que la evolución de los precios regulados, la política tarifaria y la dinámica del tipo de cambio serán factores determinantes para que la baja en las expectativas se transforme en una reducción efectiva de la inflación. Los próximos meses serán decisivos para confirmar si el descenso registrado en enero constituye un cambio de tendencia o un movimiento transitorio dentro de un escenario todavía volátil.

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