El expresidente Evo Morales ha confirmado su candidatura para las elecciones presidenciales de agosto de 2025, después de perder su liderazgo en el Movimiento al Socialismo (MAS). Morales se postulará bajo el partido Frente para la Victoria (FPV) con la intención de recuperar el poder, y ha prometido que su partido luchará “hasta tomar el poder”.

Evo Morales, quien fue presidente de Bolivia desde 2006 hasta 2019, anunció oficialmente su candidatura para las elecciones presidenciales de agosto de este año, después de una serie de tensiones y rupturas con el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS). En un acto celebrado en su bastión político y sindical, el Trópico de Cochabamba, Morales reveló que se unirá al partido Frente para la Victoria (FPV) y se postulará como el “candidato único” a la presidencia.
“¡Ya tenemos el partido para participar en las elecciones de este año!”, declaró Morales con optimismo, indicando que el FPV será el vehículo político con el que buscará regresar a la presidencia. Morales, quien se encuentra protegido en su feudo político desde octubre de 2024 debido a una orden de captura en su contra por un caso de trata de personas, aseguró que su candidatura no estará condicionada a intereses personales, sino que se basará en su deseo de “salvar Bolivia”.
Este anuncio llega en medio de un distanciamiento con el actual presidente Luis Arce y su sector del MAS, el cual realizará un congreso para definir los mecanismos de selección del binomio presidencial del oficialismo, sin la participación de Morales. El exmandatario aprovechó la ocasión para reiterar su intención de recuperar el poder, afirmando que “nuevamente volverá el compañero Evo a la presidencia de la república”.
Por su parte, Eliseo Rodríguez, miembro del FPV, expresó el fervor de su partido al asegurar que el FPV está dispuesto a “estar hasta tomar el poder, venga lo que venga, pase lo que pase”. Esta declaración refleja la determinación del movimiento, que parece dispuesto a librar una batalla política sin reservas.
El regreso de Morales a la arena política ha generado gran expectación, ya que no solo se trata de una tentativa personal de recuperación del poder, sino también de un nuevo capítulo en la política boliviana, marcada por los choques internos en el MAS y la figura del exmandatario como líder de una nueva fuerza política. La campaña presidencial de este año promete ser uno de los enfrentamientos más polarizados de la historia reciente del país, con Morales buscando recobrar su influencia en un escenario político cada vez más fragmentado.

