Europa y Canadá exigen freno a nuevos asentamientos israelíes

Europa y Canadá presionan a Israel por el plan de asentamientos en Cisjordania

Loteos y construcciones en zona de asentamientos israelíes en Cisjordania

NewsITe

Dirigentes de siete países occidentales, entre ellos cuatro miembros de la Unión Europea y el Gobierno de Canadá, exigieron a Israel que dé marcha atrás con un nuevo proyecto de asentamientos en Cisjordania ocupada. La iniciativa, conocida como E1, contempla la licitación de más de 1.200 viviendas en un área estratégica al este de Jerusalén, lo que profundiza la preocupación internacional por el futuro de la solución de dos Estados.

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En un comunicado conjunto, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Reino Unido, Noruega y Canadá advirtieron que la decisión de avanzar con estas obras llega “en un momento de grave inestabilidad en Cisjordania, con niveles sin precedentes de violencia de colonos contra civiles y serias restricciones a la economía palestina”. Los gobiernos firmantes reclamaron a Israel retirar de inmediato los planes y detener la expansión de asentamientos en territorio palestino ocupado.

El proyecto E1, aprobado por Israel en agosto del año pasado, abarca alrededor de 12 kilómetros cuadrados. Distintos organismos internacionales, incluida la ONU, vienen alertando que su ejecución separaría aún más Jerusalén Este —ocupada y anexionada por Israel y de mayoría palestina— del resto de Cisjordania, fragmentando la continuidad territorial necesaria para la creación de un futuro Estado palestino viable.

Alerta internacional por el impacto del proyecto E1

Desde Naciones Unidas, el secretario general calificó al plan como una “amenaza existencial” para la posibilidad de un Estado palestino contiguo. En la misma línea, el ministro de Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, definió las licitaciones como “inaceptables” y sostuvo que el proyecto “socavaría gravemente la viabilidad de la solución de dos Estados”, fórmula respaldada por la comunidad internacional para resolver el conflicto.

Las críticas europeas encontraron eco particular en Londres. El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, reclamó el fin del proyecto E1 y de la ampliación de asentamientos en Cisjordania. Tras su pronunciamiento, el Reino Unido convocó al encargado de negocios de Israel para expresar formalmente su posición y trasladar la preocupación por la escalada en el terreno.

Según coinciden diplomáticos y analistas, el avance sobre E1 no solo tensiona el vínculo de Israel con sus socios tradicionales de Europa y América del Norte, sino que también complica los esfuerzos regionales e internacionales por contener la violencia en Cisjordania, donde se acumulan episodios de ataques de colonos, operaciones militares y restricciones a la circulación y la actividad económica palestina.

Respuesta de Israel: defensa de sus derechos históricos

La reacción del Gobierno israelí fue inmediata. El ministro de Exteriores, Gideon Sa’ar, rechazó “de plano” tanto la declaración de Miliband como “el tono paternalista de sus palabras”. A través de la red X, sostuvo que “el pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la Tierra de Israel, del mismo modo que los británicos tienen derecho a vivir en Londres y en todo el Reino Unido”.

Sa’ar acusó además al Reino Unido de “culpar solo a Israel e ignorar el extremismo palestino”, algo que, según afirmó, “alimenta los ataques antisemitas contra la comunidad judía británica”. La respuesta refleja la tensión diplomática creciente entre Israel y algunos de sus aliados históricos, en un contexto regional atravesado por la guerra en Gaza, la escalada en la frontera con Líbano y el aumento de la violencia en Cisjordania.

  • El plan E1 prevé más de 1.200 viviendas en un área estratégica al este de Jerusalén.
  • Siete países —cuatro de la UE, más Reino Unido, Noruega y Canadá— reclamaron frenar el proyecto.
  • La ONU advierte que la iniciativa amenaza la continuidad territorial de un futuro Estado palestino.
  • Israel sostiene que actúa dentro de su derecho histórico y rechaza las críticas externas.

“Esta decisión resulta todavía más preocupante en un momento de grave inestabilidad en Cisjordania, con niveles sin precedentes de violencia de colonos contra civiles y serias restricciones a la economía palestina”, señalaron los países firmantes del comunicado.

Mientras se suceden las advertencias diplomáticas, el futuro del proyecto E1 permanece en el centro del debate sobre el rumbo de la política de asentamientos de Israel. Los próximos pasos del gobierno israelí, así como la respuesta de la comunidad internacional, serán determinantes para el escenario en Cisjordania y para cualquier intento de relanzar negociaciones políticas entre israelíes y palestinos.

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