Etcheverry hizo historia y se metió en octavos en Miami

Etcheverry avanza en el Masters 1000 de Miami y marca otro hito en su carrera.

El argentino Tomás Etcheverry dio un nuevo paso en su gran inicio de temporada y se instaló en los octavos de final del Masters 1000 de Miami, el segundo torneo de esta categoría en el calendario 2026. El tenista platense, ubicado actualmente en el puesto 32 del ranking ATP, superó en sets corridos al español Rafael Jodar, número 109 del mundo, por 7-5 y 6-4, en un duelo que confirmó su sólido presente en el circuito.

Con este triunfo, Etcheverry alcanzó momentáneamente el 30° puesto del ranking en vivo, quedando a tan solo tres escalones de igualar su mejor ubicación histórica. Además, se aseguró su primera clasificación a los octavos de final de un Masters 1000, una vara que lo posiciona como uno de los argentinos a seguir en la gira sobre cemento de los Estados Unidos. Su próximo rival será el estadounidense Tommy Paul, actual 23° del mundo, en un cruce que medirá su nivel frente a un jugador asentado en la élite.

La jornada en Miami también dejó una sorpresa de peso: el número uno del mundo, el español Carlos Alcaraz, fue eliminado por el estadounidense Sebastián Korda (36°), quien se impuso por 6-3, 5-7 y 6-4. El resultado sacudió el cuadro del torneo y, de manera indirecta, mejora las expectativas de jugadores como Etcheverry, que buscan aprovechar cada oportunidad para avanzar en un certamen históricamente dominado por las grandes figuras del circuito.

El presente del tenista argentino contrasta con las dudas que le dejó la temporada 2025. Este 2026 empezó para él como un verdadero desahogo: realizó una destacada gira sudamericana sobre polvo de ladrillo, donde alcanzó las semifinales del Argentina Open y se consagró campeón en Río de Janeiro. Esos resultados le permitieron sumar puntos clave, recuperar confianza y hasta darse el lujo de bajarse del ATP 250 de Santiago para enfocarse en la gira de Masters 1000 en Estados Unidos.

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Un 2026 en alza para el platense

Su condición de preclasificado en Indian Wells y Miami le permitió saltear la primera ronda en ambos torneos, un beneficio reservado a los jugadores mejor ubicados en el ranking. Sin embargo, el inicio en el desierto californiano no fue el esperado: cayó en su debut ante el canadiense Denis Shapovalov y dejó la sensación de haber desaprovechado una buena chance. Lejos de quedarse en ese traspié, Etcheverry reaccionó a tiempo y encontró su mejor versión en Florida.

En Miami, el argentino hilvanó triunfos de autoridad: primero ante el belga Zizou Bergs y luego frente a Jodar, a quien doblegó con un plan de juego sólido, apoyado en un servicio efectivo y en la capacidad de sostener la presión en los puntos importantes. Convirtió dos quiebres, uno en cada set, y fue especialmente oportuno en el primer parcial, al lograr el rompimiento en el último turno de saque del español. Sus números al servicio reflejaron el dominio: ganó el 76% de los puntos con el primer saque y el 56% con el segundo.

Más allá del resultado inmediato, su avance a la segunda semana del Masters 1000 de Miami tiene un valor especial para el tenis argentino, ya que no es habitual ver a jugadores nacionales llegar tan lejos en este tipo de torneos sobre superficie rápida. Para Etcheverry, además, representa un respaldo contundente al trabajo de los últimos meses y una señal de que puede competir de igual a igual con los nombres fuertes del circuito.

De cara al cruce con Tommy Paul, el desafío será sostener la agresividad desde el fondo de la cancha, administrar bien los cambios de ritmo y mantener la consistencia con el saque, un arma que se volvió clave en esta parte de la temporada. Si consigue repetir este nivel, no solo podrá seguir avanzando en Miami, sino también consolidarse entre los mejores 30 del mundo y soñar con objetivos mayores en 2026.

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