Etcheverry campeón del ATP 500 de Río tras una final épica

Etcheverry hace historia en Río y levanta su primer título ATP

Tomás Etcheverry celebrando el título en el ATP 500 de Río de Janeiro

NewsITe

Tomás Etcheverry escribió una de las páginas más importantes de su carrera al consagrarse campeón del ATP 500 de Río de Janeiro, el torneo de mayor jerarquía de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo. En una jornada exigente, el platense se impuso al chileno Alejandro Tabilo en una final intensa y cambiante, para quedarse con su primer título en el circuito mayor.

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El argentino, actualmente ubicado en el puesto 51° del ranking ATP al inicio de la semana, se impuso por 3-6, 7-6 (3) y 6-4, en un duelo donde debió sobreponerse al cansancio, a las condiciones climáticas adversas y a un rival que llegaba más fresco. Con este triunfo, Etcheverry trepa en el ranking en vivo hasta el 36° lugar y confirma el despegue de su carrera a los 26 años.

La consagración tuvo un condimento extra: el bonaerense debió completar horas antes su partido de semifinales frente al checo Vit Kopriva, interrumpido por la lluvia. Tras ganar ese cruce en tres sets, se volvió a presentar en la cancha para disputar la final ante Tabilo, en medio de una jornada marcada por altas temperaturas y nuevas precipitaciones en la ciudad carioca.

En el primer set, Etcheverry arrancó con un quiebre a favor que parecía encaminarlo, pero el chileno reaccionó rápidamente. Tabilo recuperó el break, presionó con la devolución y terminó adueñándose del parcial por 6-3, aprovechando mejor sus oportunidades y mostrando mayor frescura física en los peloteos largos.

Lejos de caerse, el argentino ajustó su servicio y empezó a encontrar mayores ángulos con su derecha. Sin embargo, el segundo set también se presentó cuesta arriba: cedió su saque al inicio y debió remar desde atrás. La reacción llegó en el sexto juego, cuando recuperó el quiebre y llevó el capítulo a un tie-break decisivo.

Un cierre a pura personalidad y un salto en el ranking

En el desempate, Etcheverry exhibió la fortaleza mental que lo acompañó durante toda la semana. Rompió tres veces el saque de Tabilo, se adueñó del tie-break por 7-3 y estiró la definición a un tercer set, apoyado en un juego más agresivo y en una notable solidez desde el fondo de la cancha.

La manga final lo encontró mejor plantado física y tenísticamente. Tras quebrar en el tercer game, el platense sostuvo su servicio con autoridad y no volvió a darle chances de recuperación a su rival. Cada punto se jugó al límite, con largos intercambios desde el fondo y un desgaste evidente en ambos jugadores, acentuado por la humedad y la lluvia leve que volvía más pesada la pelota.

El desenlace llegó en el tercer punto de campeonato, cuando un drive de Tabilo se fue apenas largo y desató el festejo argentino. Fiel a un ritual ya clásico en el circuito, Etcheverry se dejó caer sobre el polvo de ladrillo, miró al cielo y luego se acercó a saludar al chileno, antes de fundirse en un emotivo abrazo con su equipo.

  • Primer título ATP para Etcheverry, a los 26 años.
  • Campeón en el ATP 500 más importante de la gira sudamericana.
  • Escala al puesto 36° del ranking en vivo.
  • Ganó dos partidos en el mismo día camino al título.

Con este trofeo en Río, Tomás Etcheverry consolida su lugar entre los mejores del mundo en polvo de ladrillo y se perfila como uno de los líderes de la nueva generación del tenis argentino.

El triunfo en Río de Janeiro no solo significa el primer título para el platense, sino también un impulso clave en lo anímico y en lo deportivo, tras un 2025 irregular, con altibajos y algunos resultados que habían sembrado dudas. La coronación en Brasil le devuelve confianza, le abre la puerta a mejores cuadros en los próximos torneos y alimenta la ilusión de verlo competir de igual a igual con los grandes nombres del circuito durante la temporada.

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