Según indican las primeras estimaciones privadas que se conocen, la inflación rondaría en el 15%, un dato que, a criterio del presidente Javier Milei, sería un “numerazo”.

En las dos primeras semanas de este mes que está llegando a su fin, los precios tuvieron una desaceleración muy importante, para luego mantenerse más o menos estables en la tercera. El cierre del mes, en tanto, siempre depara algún ajuste más.
Conforme a lo que advierten los analistas privados, la ansiada meta de bajar a un dígito parece que tendrá que esperar algunos meses porque la recomposición de precios relativos apenas arranca. Algunos suponen que la inflación de marzo va a estar más cerca del 15% que del 10%, como producto de todos los incrementos de regulados y cuestiones estacionales que afectan a ese período en particular del año.
Fausto Sportorno, economista jefe del Centro de Estudios Económicos, Orlando Ferreres anticipó el resultado de las estimaciones que elabora todos los meses esa consultora. “Va a estar alrededor de 15% en febrero y marzo va a estar parecido por cuestiones estacionales. Va a estar uno o dos meses parecido y después debería ceder”, dijo en una entrevista.
La inflación de un dígito va a tardar un poco más en llegar. Y todo ello se da en el marco de una ecuación poco frecuente ante un atraso del tipo de cambio.
De seguir al actual ritmo, en un par de semanas el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) habrá perdido la competitividad que obtuvo por la devaluación del 13 de diciembre. El TCRM se va a empezar a atrasar, pero ese indicador que muestra la relación de precios de los productos locales con los de sus socios comerciales, no tiene una contraparte en los dólares. Hay pocos. La lógica indicaría que un atraso debe tener como contraparte una mayor cantidad de moneda extranjera.

