Si bien los precios de la industria nacional no han aumentado significativamente durante el año y los productos provenientes de China no tienen competencia en cuanto a costos, el sector no logra activar las ventas. En diálogo con EL NORTE, comerciantes locales confían en que el movimiento se active después del 15 con ofertas en efectivo y promociones bancarias. Aun así, una comparación regional muestra que Argentina posee los juguetes más caros en comparación con países vecinos.

De la Redacción de EL NORTE
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La Cámara del Juguete trazó —mediante un comunicado— un “escenario crítico” para las fiestas debido a diversas variables. Los negocios no registran el repunte esperado. El lunes 8 de diciembre se arma el arbolito, pero la demanda de juguetes no se activa: el panorama se replica en nuestra ciudad. En diálogo con EL NORTE, comerciantes locales confían en que el movimiento cobre impulso después del 15 con ofertas en efectivo y promociones bancarias. Los precios de la industria nacional no han aumentado significativamente durante el año y los productos provenientes de China no tienen competencia en cuanto a costos. Aun así, una comparación regional muestra que Argentina posee los juguetes más caros en comparación con países vecinos.
“Se nota una baja en el consumo, no se ve el movimiento de otros años para esta época. Por el momento hubo algunas compras centradas en el armado del árbol. Los juguetes no aumentaron desproporcionadamente. Desde el Día de las Infancias en agosto —por ejemplo— los precios de industria nacional acompañaron la inflación y los de origen chinos, menos incremento tuvieron. Es imposible competir con China. Esperamos mayores ventas desde mitad de mes, como suele suceder en diciembre”, indicaron a este medio desde uno de los locales.
En otro orden, la creciente exposición a dispositivos digitales y pantallas desde edades más tempranas resta tiempo e interés a la interacción con juguetes tradicionales.
Tickets
En el caso de las franquicias, el panorama es diferente porque tienen flujo de compradores todo el año; los productos que se ofrecen son distintos, al igual que las marcas. “El ticket promedio en noviembre rondó los 44.000 pesos”, señalaron desde uno de los comercios de este perfil.
La estadística y tendencia nacional registra que la estacionalidad marca una caída generalizada en los tickets y una intensa búsqueda de precios bajos. El ticket promedio en los comercios de barrio oscila en torno a los $22.000, mientras que en grandes cadenas trepa a $49.000, donde más del 90% del stock es importado, lo que sitúa un promedio general cercano a $35.000. Las posibilidades son variadas: desde juguetes económicos, como masas de modelar o autos plásticos desde $3000, hasta productos premium que pueden superar los $350.000. El 85% de las ventas se concretan mediante tarjeta de crédito.
Sin señales de recuperación
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) trazó un “escenario crítico” para el sector y reclamó medidas urgentes, ya que el consumo en jugueterías de cercanía, cadenas y supermercados no muestra señales de recuperación.
Al cierre de comercios históricos que se registraron a lo largo del año, la entidad apuntó a la apertura importadora, con productos de precios más bajos. El comunicado sectorial denuncia una “avalancha sin precedentes” de productos extranjeros, en especial provenientes de China, que concentra casi la totalidad del volumen importado. Entre enero y octubre, las importaciones de juguetes alcanzaron USD 91,3 millones FOB y 17,5 millones de kilos, con aumentos interanuales del 59,5% en valores y 94% en volumen. China explica el 85,7% del valor y el 94,4% del volumen de los ingresos. Además, si se agregan juegos de mesa, artículos para aire libre y productos de fiesta, el total supera los 28 millones de kilos, por lo que el 2025 se perfila como el mayor año de importaciones en dos décadas, incluso por encima del récord previo en 2018. La diferencia central es que mientras el mercado recibe más productos que nunca, el consumo se mantiene en franco descenso.
Otros factores
Por otro lado, la venta online —que se volvió de lo más habitual en el último tiempo— sí registró un crecimiento, pero solo representa un 25% de las ventas.
El documento advierte sobre la superposición de stocks acumulados del año anterior, resultado de una ola de compras tanto nacionales como extranjeras realizadas cuando el dólar oficial se ubicaba en valores considerablemente bajos. Esta situación lleva a una sobreoferta de productos, caída de precios, distorsión de valores de referencia y una competencia que perjudica tanto a quienes producen localmente como a quienes importan bajo condiciones establecidas.
Asimismo, la entidad sectorial expuso su preocupación por la presencia de juguetes inseguros.
En Argentina, los más caros
Por otra parte, una comparación regional muestra que Argentina posee los juguetes más caros si se consideran las diferencias de precios frente a países vecinos y otros mercados latinoamericanos.
Por ejemplo, en el caso de los muñecos transformables, un mismo modelo de una franquicia internacional que en Argentina cuesta $60.000, se vende a $15.000 en México, un 75% más barato, y a $20.000 en Brasil y Chile, un 67% más barato. Para los bloques de construcción, un set que se ofrece a $50.000 en Argentina puede conseguirse por $25.000 en Chile y México, una brecha del 50%. Las muñecas también muestran fuertes distorsiones: el mismo producto que aquí vale $50.000, en Brasil se consigue por $35.000, equivalente a un 30% menos. Los patines infantiles que en el mercado local cuestan $87.000 pueden encontrarse a $50.000 en otros países de la región, una diferencia del 42,5%.
El Gobierno nacional anunció una reducción de aranceles de importación para 14 categorías de juguetes, entre ellas triciclos, muñecos, patinetas y bloques de construcción, con el objetivo de aumentar la competencia y forzar una baja en los elevados precios locales. La medida llega en la previa de la temporada de Navidad, para alinear los valores al nivel del Mercosur. Desde la Cámara del Juguete expresaron que la reducción arancelaria, implementada con el objetivo de traer precios más bajos, no generó impacto en los valores de venta al consumidor final: “El arancel se redujo un 15%, pero los juguetes importados no bajaron de precio”, puntualizaron.

