La medida fue adoptada por la administración de Donald Trump en respuesta a la demora del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en autorizar el nombramiento del futuro embajador estadounidense en Brasil. Washington aclaró que la diplomática brasileña podrá permanecer en territorio estadounidense, aunque sin un visado vigente.

La administración de Donald Trump revocó la visa de la embajadora de Brasil en Estados Unidos, Maria Luiza Ribeiro Viotti, en un nuevo capítulo del creciente deterioro de las relaciones entre ambos países. El Departamento de Estado confirmó que la decisión responde a la demora del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en otorgar la autorización diplomática para que Daniel Pérez asuma como embajador estadounidense en Brasilia.
Según informó el Departamento de Estado, la medida no implica la expulsión de Ribeiro Viotti del territorio estadounidense. La diplomática podrá continuar en Estados Unidos, aunque sin un visado válido, y el documento podría ser restituido si el gobierno brasileño aprueba finalmente la designación de Pérez.
De acuerdo con una publicación de elDiarioAR, Washington sostiene que las autoridades brasileñas comunicaron que la autorización diplomática recién sería concedida después de las elecciones presidenciales previstas para octubre. Además, el gobierno estadounidense advirtió que no descarta adoptar nuevas medidas si la situación no se resuelve.
Daniel Pérez fue nominado por la Casa Blanca para ocupar la embajada en Brasil el 1 de junio. Dos semanas atrás, un comité del Senado estadounidense aprobó su candidatura, aunque todavía resta la ratificación del pleno de la cámara.
Como ocurre habitualmente en la práctica diplomática, antes de asumir el cargo el país receptor debe conceder el beneplácito al futuro embajador. Estados Unidos afirma que Brasil aún no cumplió con ese paso, motivo que desencadenó la respuesta contra la representación diplomática brasileña en Washington.
Un nuevo episodio de un vínculo cada vez más conflictivo
La decisión estadounidense se conoció apenas diez días después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil negara el ingreso al país de dos funcionarios del Departamento de Estado: Riley M. Barnes y Samuel Samson.
Según consignó elDiarioAR, un informe del Washington Post señaló que ambos funcionarios participaban de una estrategia orientada a cuestionar la integridad del sistema electoral brasileño. Sin embargo, un portavoz del Departamento de Estado rechazó esa interpretación y aseguró que la misión buscaba mantener reuniones sobre integridad electoral, libertad religiosa y libertad de expresión con autoridades y organizaciones de la sociedad civil.
Pérez, de 38 años y actual presidente de la Cámara de Representantes del estado de Florida, todavía necesita la confirmación definitiva del Senado para convertirse en embajador. Si obtiene ese respaldo, será el primer representante diplomático estadounidense en Brasil desde la salida de Elizabeth Bagley, quien había sido designada durante la presidencia de Joe Biden. El cargo permanece vacante desde enero de 2025, cuando Trump regresó a la Casa Blanca.
Por su parte, Maria Luiza Ribeiro Viotti posee una extensa trayectoria diplomática. Fue embajadora de Brasil en Alemania entre 2013 y 2016, representante permanente ante Naciones Unidas entre 2007 y 2013 y presidió el Consejo de Seguridad de la ONU en febrero de 2011.
La disputa se da en medio de la campaña electoral brasileña
La crisis diplomática se desarrolla a pocos meses de las elecciones presidenciales brasileñas de octubre, en las que Lula buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Durante este año, Flávio Bolsonaro mantuvo encuentros con integrantes del gobierno de Trump, incluido el propio mandatario estadounidense.
Las relaciones entre Brasil y Estados Unidos comenzaron a deteriorarse en julio del año pasado, cuando Trump anunció nuevos aranceles para productos brasileños y justificó la decisión al denunciar una supuesta “caza de brujas” contra Jair Bolsonaro.
Aunque hacia fines de 2025 ambos gobiernos lograron reducir parcialmente las tensiones mediante la flexibilización de aranceles y el levantamiento de algunas sanciones, el acercamiento duró poco.
A finales de mayo de este año surgió un nuevo conflicto cuando Estados Unidos declaró como organizaciones terroristas a las facciones criminales brasileñas Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV), una decisión cuestionada por Lula.
Semanas después, Washington anunció un nuevo paquete de medidas comerciales contra Brasil. El 22 de julio entró en vigor un arancel del 25% sobre determinados productos brasileños, luego de que la administración Trump concluyera que el país mantiene prácticas que restringen el comercio con Estados Unidos, entre ellas el sistema de pagos PIX y la regulación de las plataformas digitales. La revocación de la visa de la embajadora brasileña representa ahora un nuevo escalón en un vínculo bilateral que vuelve a atravesar uno de sus momentos de mayor tensión.

