Washington fija un plazo mientras crece la violencia en Líbano

NewsITe
Estados Unidos se dio 60 días para intentar transformar en un acuerdo permanente el entendimiento alcanzado con Irán y así encaminar el fin de la guerra entre ambos países. Sin embargo, las primeras señales desde Teherán y la escalada de violencia en el Líbano vuelven a mostrar la extrema fragilidad del tablero en Medio Oriente.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, explicó que el plazo comenzó a correr tras la firma de un memorándum de entendimiento rubricado en Francia por el presidente Donald Trump. Ese documento abrió una ventana de negociaciones que se extenderá hasta el 17 de agosto, con el objetivo de consolidar garantías de seguridad y desescalar las tensiones regionales.
Del lado iraní, la respuesta fue inmediata. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que Teherán no está dispuesto a ceder sobre lo que denomina sus “líneas rojas”. En declaraciones difundidas por la agencia oficial IRNA, subrayó que Irán se mantendrá “firme en el cumplimiento de las condiciones y en la defensa de los intereses de la nación iraní”, un mensaje leído como una advertencia directa a Washington y sus aliados europeos.
Bombardeos en el Líbano tensan aún más el escenario
Mientras las partes hablan de distensión, el sur del Líbano volvió a convertirse en epicentro de la violencia. Al menos 18 personas murieron y 33 resultaron heridas en la madrugada de este viernes por una serie de ataques aéreos israelíes sobre zonas residenciales, según el Centro de Operaciones de Emergencias de Salud Pública del Ministerio de Sanidad libanés.
Los bombardeos alcanzaron las localidades de Harouf, Sharqieh y Kfar Sir, además de Kfar Remmen, Kfar Tebnit y áreas cercanas. Las autoridades advierten que se trata de un balance preliminar, ya que los continuos ataques dificultan las tareas de rescate y, en algunos sectores, directamente impiden la evacuación de las víctimas.
Noche de máxima intensidad y nuevas bajas militares
La región de Nabatieh y sus alrededores vivió una de las noches más intensas de los últimos meses, en un contexto en el que el Ejército israelí incrementó sus operaciones contra infraestructuras de Hizbulá, incluso en el Valle de la Bekaa, en el este del país. El conflicto se despliega en paralelo a los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor a lo largo de la frontera entre Líbano e Israel.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que cuatro de sus soldados murieron antes del amanecer en el sur del Líbano, cuando un objeto aéreo impactó contra el tanque en el que se desplazaban. Entre los fallecidos figura un comandante de batallón blindado, de acuerdo con voceros militares y medios israelíes.
- Las FDI investigan si se trató de un dron explosivo lanzado por Hizbulá.
- En otro ataque, un dron hirió gravemente a un oficial israelí y causó heridas leves a otros cuatro soldados.
Tras estos hechos, Israel respondió con nuevas incursiones contra instalaciones de Hizbulá en distintos puntos del sur del Líbano, profundizando un ciclo de represalias cruzadas que amenaza con desbordar los canales diplomáticos abiertos entre Washington y Teherán.
“Los continuos ataques aéreos israelíes dificultaban las labores de rescate e impedían la evacuación de las víctimas en algunas de las zonas afectadas”, señaló el Ministerio de Sanidad libanés al advertir que la cifra de muertos podría aumentar.
Para los analistas regionales, el resultado de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en los próximos 60 días será clave para determinar si la región se encamina hacia una desescalada efectiva o si, por el contrario, se consolida un escenario de guerra de baja intensidad, con riesgo permanente de desborde en múltiples frentes como el libanés.

