Estados Unidos reclasifica la marihuana medicinal y abre la puerta a más investigación

NewsITe
El Gobierno de Estados Unidos decidió trasladar la marihuana medicinal de la Lista I a la Lista III de sustancias controladas, un cambio que implica considerarla una droga de menor riesgo y con potencial uso médico reconocido. La medida apunta a facilitar estudios científicos más amplios y rigurosos sobre su seguridad y eficacia, así como a ordenar un mercado que hoy combina regulaciones estatales diversas con una prohibición a nivel federal.
El anuncio fue realizado por el fiscal general interino, Todd Blanche, quien sostuvo en la red social X que el Departamento de Justicia “cumple su promesa de mejorar la atención médica estadounidense” bajo el liderazgo de Donald Trump. La decisión se inscribe en un contexto de debates intensos sobre el uso del cannabis en ese país, tanto en el plano terapéutico como en el recreativo.
Hasta ahora, la marihuana figuraba en la Lista I, el grupo más restrictivo, junto a sustancias como la heroína y el éxtasis, catalogadas como drogas sin uso médico aceptado y con alto potencial adictivo. Al pasar a la Lista III, la marihuana medicinal se ubica en una categoría similar a ciertos analgésicos y fármacos que, aunque controlados, pueden ser recetados y estudiados bajo regulaciones más flexibles.
Qué cambia con la nueva clasificación
Según precisó Blanche, el cambio contempla dos movimientos principales dentro del esquema federal de control de drogas:
- La marihuana aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y la marihuana con licencia estatal pasan de la Lista I a la Lista III.
- Se convocará a una nueva audiencia acelerada para analizar una reclasificación completa de la marihuana en su conjunto.
Para el Departamento de Justicia, estas acciones permitirán impulsar investigaciones más dirigidas sobre los efectos terapéuticos y los posibles riesgos del cannabis, con el objetivo de brindar evidencia sólida a médicos y pacientes. La expectativa oficial es que, con mejor información científica, se amplíe el acceso a tratamientos y se mejore la toma de decisiones clínicas.
“Estas acciones permitirán una investigación más dirigida y rigurosa sobre la seguridad y eficacia de la marihuana, ampliando el acceso de los pacientes a tratamientos y empoderando a los médicos para tomar decisiones de atención médica mejor informadas”, sostuvo Blanche.
Uso recreativo: sigue la prohibición federal
La administración estadounidense aclaró que la reclasificación se limita al uso medicinal y a los productos que cuentan con aval regulatorio o licencias estatales. El consumo recreativo de marihuana continúa siendo ilegal a nivel federal, pese a que 24 estados y el distrito de Washington DC ya lo permiten en sus jurisdicciones.
Esta doble realidad genera un escenario complejo: mientras una parte del país avanza en esquemas de legalización y regulación del cannabis, las normas federales aún lo consideran una sustancia prohibida para uso recreativo. La nueva audiencia acelerada, que podría concretarse en junio, buscará definir si corresponde una modificación más profunda del estatus del cannabis en todo el territorio estadounidense.
El debate en torno a la marihuana, tanto medicinal como recreativa, promete seguir en el centro de la agenda política, sanitaria y judicial de Estados Unidos, con impacto potencial en otros países que observan de cerca la evolución del marco regulatorio norteamericano.

