Un fotógrafo francés,Florian Riou, registró desde Córcega el fenómeno conocido como red sprites: descargas eléctricas rojizas que aparecen sobre fuertes tormentas y duran apenas milésimas de segundo.

Un poco común fenómeno natural iluminó el cielo nocturno de Francia y quedó registrado en imágenes desde la isla de Córcega. El fotógrafo Florian Riou logró captar varios “espectros rojos”, conocidos como red sprites, unos destellos eléctricos que aparecen a gran altura y que por sus formas pueden asemejarse a enormes medusas luminosas o tentáculos suspendidos sobre el horizonte.
El fenómeno resulta particularmente difícil de registrar debido a su corta duración. Los destellos permanecen visibles apenas unas milésimas de segundo y se producen por encima de tormentas intensas, a una altura de entre 50 y 90 kilómetros sobre la superficie terrestre.
Las imágenes captadas por Riou comenzaron a circular en redes sociales debido a las formas que adoptaron los destellos rojizos en el cielo y a la dificultad que supone fotografiar un fenómeno de estas características.
Qué son los espectros rojos
Aunque las imágenes pueden generar la impresión de que las luces se originan cerca de la superficie, los espectros rojos se producen en las capas altas de la atmósfera. Se trata de descargas de aire ionizado que aparecen sobre tormentas de gran intensidad.
Su breve duración convierte su observación en un desafío. Los red sprites desaparecen en apenas milésimas de segundo, por lo que obtener un registro fotográfico limpio requiere captar el momento preciso en el que se produce la descarga.
Las formas también constituyen uno de los rasgos más llamativos del fenómeno. Según el momento y la perspectiva desde la que se los observa, los destellos pueden parecer medusas gigantes, fuegos artificiales o largos tentáculos rojos que se extienden en el cielo.
Por qué los espectros tienen un intenso color rojo
El color característico de estos fenómenos está relacionado con las moléculas de nitrógeno presentes en las capas superiores de la atmósfera. La energía generada por las tormentas altera esas moléculas y produce el efecto luminoso.
Cuando las moléculas vuelven a su estado normal, liberan la energía acumulada en forma de un brillo rojizo. Ese proceso genera el intenso color que distingue a los espectros rojos de otros fenómenos eléctricos asociados con las tormentas.
Un fenómeno difícil de fotografiar
La combinación entre la gran altura a la que aparecen los espectros rojos y su duración de apenas milésimas de segundo dificulta la posibilidad de observarlos y obtener imágenes claras.
Florian Riou consiguió registrar varios de estos destellos desde Córcega. Las fotografías posteriormente circularon en redes sociales y mostraron las particulares estructuras rojizas formadas sobre el horizonte durante el fenómeno.

