Escándalo en la B Metro: batahola en Arsenal‑Talleres

Batalla campal y polémica en el final de Arsenal–Talleres

Incidentes en el final del partido entre Arsenal y Talleres de Escalada en la B Metropolitana

NewsITe

El duelo entre Arsenal y Talleres de Remedios de Escalada, por la 30ª fecha de la B Metropolitana, terminó este jueves en un escándalo que opacó por completo lo futbolístico. La visita se llevaba un triunfo clave por 1 a 0 en Sarandí cuando, en tiempo adicionado, una infracción derivó en una batalla campal que involucró a jugadores de ambos planteles y miembros de los cuerpos técnicos.

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Hasta el quinto minuto de descuento, el partido transitaba dentro de los márgenes habituales de tensión de un encuentro definitorio. Talleres se imponía gracias al gol de Pablo Cortizo y defendía la ventaja ante un Arsenal obligado a sumar para no perder terreno en la pelea por la punta. En ese contexto, una disputa por la pelota entre Alexis Payés y Claudio Mosca fue el detonante de los incidentes.

Según reconstruyeron testigos y registros televisivos, Mosca —referente de Talleres y surgido de las inferiores de Arsenal— reaccionó airadamente tras la falta: empujó a su rival y comenzó a intercambiar insultos con varios futbolistas del conjunto local. De inmediato, el capitán de Arsenal, Damián Pérez, se metió en la discusión para defender a su compañero, y el cruce verbal derivó en golpes, empujones y corridas.

Golpes, expulsión y final anticipado

Mientras el árbitro Gastón Iglesias intentaba separar a los protagonistas, la situación se desbordó por completo. Jugadores titulares y suplentes se sumaron al tumulto, lo mismo que integrantes de los bancos de suplentes. En medio de la confusión, se produjo un segundo foco de pelea: Mariano Del Col lanzó un duro derechazo al mentón de Eugenio Olivera, suplente de Talleres, lo que agravó la escena y encendió aún más los ánimos.

Con el campo de juego convertido en un campo de batalla, Iglesias optó por recurrir al máximo castigo disciplinario. Tras varios minutos de charla entre árbitros asistentes y la revisión de lo ocurrido, el juez resolvió expulsar a Claudio Mosca, quien debió ser retirado por sus propios compañeros mientras seguía intentando ir a buscar a los jugadores de Arsenal. Pese a la gravedad de los incidentes, no mostró más tarjetas rojas.

Luego de unos instantes de tensión y discusiones con los protagonistas, el árbitro decidió dar por finalizado el encuentro sin reanudar el juego. El resultado quedó sellado con la victoria de Talleres por la mínima diferencia, aunque el cierre estuvo lejos de parecer el de un partido de fútbol profesional.

Impacto en la tabla y posibles sanciones

La derrota dejó a Arsenal en el quinto puesto de la B Metropolitana, a tres puntos de los líderes, una distancia que obliga al equipo de Sarandí a no resignar más unidades si pretende mantenerse en la lucha directa por el ascenso. Para Talleres de Remedios de Escalada, en cambio, el triunfo significó alcanzar la cima del torneo junto a Excursionistas, consolidando su campaña como una de las más sólidas de la categoría.

  • Arsenal quedó a tres puntos de la punta y comprometió sus chances de pelear el liderazgo inmediato.
  • Talleres se trepó a lo más alto de la tabla, compartiendo la cima con Excursionistas.
  • Claudio Mosca fue expulsado y se perderá, como mínimo, el próximo compromiso de su equipo.
  • El Tribunal de Disciplina podría aplicar sanciones adicionales por su participación en los disturbios.

Los incidentes encendieron una nueva señal de alarma sobre la violencia en las categorías de ascenso, donde la presión por los resultados muchas veces termina desbordando los límites del fair play.

En las próximas horas se espera el informe del árbitro y la posterior actuación del Tribunal de Disciplina, que deberá evaluar tanto la conducta de Mosca como los golpes y agresiones registradas durante la trifulca. Más allá de las sanciones individuales, el episodio vuelve a abrir el debate sobre la responsabilidad de jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes a la hora de desactivar conflictos y prevenir que la tensión propia de la competencia derive en escenas que poco tienen que ver con el deporte.

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