Escándalo en Diputados durante el debate por Malvinas y la ley de Tierras

NewsITe
El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados que debía avanzar en el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional sobre las Islas Malvinas terminó este lunes en un fuerte escándalo político, con gritos, insultos y acusaciones cruzadas entre el oficialismo de La Libertad Avanza y representantes de distintos bloques opositores.
La reunión conjunta de las comisiones de Defensa, Relaciones Exteriores y Legislación Penal estaba convocada para analizar una iniciativa vinculada a la cuestión Malvinas. Sin embargo, el clima se fue tensando desde el inicio, atravesado también por la reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia que revocó el fallo que declaraba inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/23, referido a la cuestionada ley de Tierras.
El presidente de la Comisión de Defensa, el diputado libertario Carlos Zapata, intentó ordenar la discusión en medio de interrupciones constantes y cruces verbales. El punto de mayor tensión se produjo cuando el dirigente social y diputado Juan Grabois se enfrentó con la legisladora libertaria Juliana Santillán, a quien la acusó de descalificarlo mientras exponía, y terminó tratándola de “tonta” ante los presentes.
Ante esa situación, Zapata le exigió a Grabois que pidiera disculpas. El legislador se negó, lo que llevó al presidente de la comisión a amenazar con cerrarle el micrófono. La respuesta de Grabois fue aún más dura y el intercambio terminó con el levantamiento abrupto de la reunión, en un clima de fuerte desorden y gritos cruzados.
Cruces, forcejeos e interrupciones durante el plenario
No fue el único momento tenso de la jornada. Según reconstruyeron participantes del encuentro, durante la exposición de la diputada de izquierda Myriam Bregman, el libertario santacruceño Jairo Guzmán la interrumpió en varias oportunidades, lo que motivó la intervención de Grabois, que salió en su defensa a los gritos.
El episodio derivó en un intercambio cuerpo a cuerpo cuando Grabois se levantó de su banca y se acercó hasta el lugar donde se encontraba Guzmán. Allí se registraron forcejeos e insultos, que se agravaron cuando el diputado libertario Gerardo Huesen lo trató de “cagón”, elevando aún más la tensión dentro del salón.
En paralelo, el exministro de Defensa y diputado de Unión por la Patria, Agustín Rossi, mantuvo fuertes cruces con el libertario Federico Pelli, a quien interrumpió reiteradas veces mientras exponía su posición sobre la iniciativa de soberanía. Los reclamos por el uso del tiempo y el respeto de la palabra recorrieron toda la reunión.
Fondo del conflicto: Malvinas, ley de Tierras y DNU 70/23
Más allá del escándalo, el plenario tenía como objetivo debatir el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional sobre las Islas Malvinas y el Atlántico Sur, en un contexto en el que la política exterior y el control sobre los recursos naturales vuelven a ocupar un lugar central en la agenda pública.
La discusión se vio condicionada por el reciente fallo de la Corte Suprema, que avaló el artículo 154 del DNU 70/23 vinculado a la ley de Tierras. Ese apartado flexibiliza restricciones para la compra de tierras rurales por parte de capitales extranjeros, un punto cuestionado por sectores de la oposición y organizaciones sociales, que advierten sobre el riesgo para los recursos estratégicos y la soberanía sobre el territorio.
- El oficialismo busca avanzar con el proyecto de Defensa de la Soberanía.
- La oposición reclama revisar el impacto del DNU 70/23 en la ley de Tierras.
- La tensión política complica la posibilidad de acuerdos en el Congreso.
El plenario terminó levantado sin acuerdos y con el compromiso, aún incierto, de retomar el debate en nuevas reuniones para buscar una salida política que permita tratar la cuestión Malvinas sin el ruido del conflicto por la ley de Tierras.
Con el cierre abrupto de la reunión conjunta, el oficialismo deberá ahora recalcular su estrategia para destrabar la discusión y encauzar el tratamiento del proyecto de soberanía. Mientras tanto, el episodio volvió a exponer el clima de polarización y la dificultad para sostener debates de alto impacto institucional en un marco de respeto y diálogo parlamentario.

