Ernesto Sanz afirmó que el Gobierno avanza a “manubrio suelto” por la orfandad opositora

El radical Ernesto Sanz alerta sobre el “manubrio suelto” del Gobierno

Ernesto Sanz critica el rumbo político y económico del Gobierno de Javier Milei

El exsenador nacional y referente histórico de la Unión Cívica Radical (UCR), Ernesto Sanz, lanzó una dura advertencia sobre la situación política del país y el rumbo del Gobierno de Javier Milei. En declaraciones radiales, sostuvo que la administración libertaria avanza a “manubrio suelto” debido a la orfandad de una oposición sólida, organizada y con volumen ideológico capaz de equilibrar el escenario institucional.

Sanz consideró que el oficialismo se apoya principalmente en gestos simbólicos y estrategias de comunicación disruptivas, antes que en una gestión aceitada y un gabinete robusto. Según su mirada, el Gobierno recurre de manera permanente a la creación de “enemigos públicos” para sostener la fidelidad de su núcleo duro de votantes y disimular carencias en la gestión cotidiana.

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El dirigente radical trazó un paralelo con experiencias anteriores y recordó que esta lógica de confrontación no es novedosa en la política argentina. “Esto no es nuevo; el kirchnerismo hacía lo mismo pero con otros enemigos”, señaló, al remarcar que la polarización busca ordenar la discusión pública pero termina debilitando la posibilidad de consensos amplios.

Reforma laboral, empleo y dudas sobre el impacto real

Respecto a la reciente aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, Sanz relativizó la calificación de “histórica” que algunos sectores le adjudicaron. Consideró que el único quiebre relevante es simbólico, en tanto se rompió el mito de que la legislación laboral no podía modificarse en democracia, pero se mostró escéptico sobre su capacidad para generar puestos de trabajo en el contexto actual.

Para el exlegislador, el núcleo del problema se encuentra en la economía real, con una actividad estancada que golpea especialmente a las pequeñas y medianas empresas del interior del país. Advirtió sobre las dificultades para atravesar la actual etapa de ajuste y cuestionó la mirada “excesivamente fiscalista” del Ministerio de Economía, a su entender desconectada de la producción y el empleo.

Tasas altas, ANSES y tensión en la economía real

En su análisis, Sanz puso el foco en las altísimas tasas de interés que enfrentan sectores clave como la agroindustria y la industria alimenticia. Sostuvo que el costo del financiamiento asfixia proyectos productivos, en un contexto de fuerte caída del consumo y de la producción. Según trascendió, el radical ve allí uno de los puntos más sensibles del actual modelo económico.

También cuestionó con dureza la intención del ministro de Economía, Luis Caputo, de impulsar el mercado de capitales utilizando recursos del sistema previsional. Calificó esa alternativa como una muestra de debilidad estructural del esquema financiero vigente.

“Si tenés que armar un mercado de capitales con los fondos de la ANSES es porque algo está fallando; el sistema bancario argentino caza hace 50 años en el zoológico”, ironizó Sanz, al remarcar la falta de crédito genuino para la producción.

Crisis de representatividad y autocrítica en la oposición

Más allá de sus críticas al Gobierno, Sanz planteó una fuerte autocrítica hacia las fuerzas políticas tradicionales, incluido su propio partido. Describió una “crisis de representatividad y organicidad” que, según dijo, alcanza tanto al radicalismo como al peronismo, y deriva en un sistema político desequilibrado, sin una alternativa clara de poder frente al oficialismo.

En ese marco, apuntó contra las conducciones recientes de la UCR y advirtió que en algunos espacios se han priorizado los acuerdos parlamentarios de coyuntura y los “grupos de interés” por encima de la construcción de un proyecto nacional consistente. Consideró que esa dinámica debilita la capacidad de la oposición para ofrecer un programa de gobierno creíble.

De cara al futuro, Sanz insistió en la necesidad de reconstruir una oposición moderna, con propuestas y anclaje territorial, que permita equilibrar el peso del oficialismo y garantizar la alternancia democrática. “Los sistemas políticos que no tienen ni equilibrio ni alternancia están condenados al fracaso”, remarcó, al llamar a un reordenamiento profundo del mapa político argentino.

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