Sujetos desconocidos violentaron una puerta e ingresaron al establecimiento educativo ubicado en Álvarez al 400. La alarma puso en fuga a los delincuentes y evitó un perjuicio mayor. Desde el Consejo Escolar informaron que en el mes ya fueron seis las escuelas atacadas que se suman a la gran cantidad registrada el año pasado



De la redacción de EL NORTE
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Los robos y vandalizaciones en escuelas fueron incrementándose en los últimos tiempos, especialmente desde el inicio de la pandemia y no cesan. Los hechos se repiten no solo en nuestra ciudad sino también a lo largo de todo el país. Localidades como Rosario, por ejemplo, encendieron sus alarmas al registrar el año pasado 106 actos de vandalismo en un periodo de 6 meses con un costo de reposición de los artefactos robados o destruidos en una suma varias veces millonaria.
En San Nicolás la última denuncia fue radicada por la directora de la Escuela Secundaria N°15 “Rene Favaloro”, que funciona junto a la Primaria Nº10 en avenida Álvarez al 400. El ilícito fue descubierto durante la mañana de este lunes, alrededor de las 8.30, por la portera del establecimiento. Los desconocidos habían forzado la cerradura de una puerta ubicada en planta alta para ingresar y ante el sonido de la alarma huyeron llevándose solamente un ventilador. Pero lo que preocupa a las autoridades es que se trata del sexto robo en menos de 20 días en distintas escuelas. El año pasado hubo un promedio de entre tres y cuatro ataques por fin de semana. “Cuando quieren entrar a robar y no pueden, te rompen una reja o una puerta. Y cuando roban se llevan cables, bombas de agua, disyuntores. ” Habían manifestado entonces desde el Consejo Escolar.
Los motivos por los cuáles una institución antes respetada por todos, hoy está siendo blanco de ataques que se caracterizan no solo por la sustracción sino también por destrozos malintencionados plantea distintas miradas. Para algunos esta violencia tiene que ver con la actual apertura de las escuelas a lo externo y eso trae consigo el riesgo de desacralizarla y que también entren los conflictos sociales y la violencia comunitaria. Otra mirada sostiene que es un tema que se encuadra en las generales de lo que pasa en la comunidad y no algo relacionado estrictamente a las instituciones educativas. Otro factor a considerar es la escasa valoración que se hace de lo público y la importancia de enseñar a cuidar lo que es de todos. Y hay quienes ponen énfasis en la responsabilidad de los gobiernos, de las fuerzas de seguridad para cuidar las instituciones públicas. Lo cierto es que los ilícitos contra los establecimientos se suceden y repiten.
En San Nicolás
La violencia manifestada en los acometimientos contra escuelas de la ciudad muestra que además de llevarse elementos escolares, ventiladores y hasta las bombas de agua, los delincuentes producen destrozos e incluso han llegado a defecar y a pintar superficies con excrementos, lo que demuestra que no se trata solo de un robo sino también de un acto de vandalismo, de ataque contra una institución pública.
Consultado sobre el ultimo suceso, en diálogo con EL NORTE el tesorero del Consejo Escolar Rubén Cavaleri informó lo siguiente “Robaron en la Secundaria Nº15 que funciona junto a la Primaria Nº10. Entraron forzando una puerta, sonó la alarma y se tuvieron que ir llevándose solamente un ventilador. En lo que va de este mes ya son 5 ó 6 las escuelas atacadas. Entraron dos veces a la Primaria 17, una vez al Jardín de Infantes 927 que está pegado, además robaron en la 47. Y recién me avisan que también quisieron entrar en la Secundaria Nº10 de Somisa” Informó el tesorero del Consejo Escolar. “El año pasado fue terrible, teníamos un promedio de 3 ó 4 establecimientos atacados por fin de semana. De todas las escuelas robaron los cableados y los reflectores exteriores, por eso decidimos poner “tortuguitas” que son más baratas, pero se las llevaron también. Reponerlas cuesta entre 20.000 y 30.000 pesos cada una, ya no sabemos más que hacer” manifestó Cavaleri. Consultado respecto a los costos del perjuicio indicó que “En cuanto a lo que nos correspondía reponer a nosotros como Consejo el año pasado los gastos sumaron cifras millonarias para reestablecer lo robado y lo dañado que fueron cerraduras, vidrios, rejas, puertas y tanques de agua, entre otras cosas. También tuvimos que gastar en alarmas para la Escuela Nº33 de Colombini porque la tenían a maltraer, lo mismo en la Primaria 42 donde robaron 7 u 8 veces en muy poco tiempo. Todo esto sin contar el robo de computadoras y de electrodomésticos. Además, fueron grandes las pérdidas por el robo de comida, bolsas de alimentos, de carnes que estaban en los freezer. Un gasto enorme” se lamentó el tesorero del Consejo. Consultado acerca de si había alguna zona de la ciudad que se viera más afectada por la ola de robo y vandalismo en escuelas resaltó que “Los ataques no distinguen zonas, aunque son más comunes en la periferia porque les resulta más fácil cometerlos. En zona céntrica también hubo robos y destrozos aunque en menor medida, por ejemplo el año pasado en la Escuela Normal se robaron todos los reflectores” explicó. ”Afortunadamente terminó la moda de tirotear los tanques de agua que se repitió varias veces el año pasado. En las Escuelas 43 y 45, ubicadas en zona norte, tuvimos que hacer un tapial rodeando los cinco tanques para que no los balearan más. Todas las zonas son problemáticas esta complejo por todos lados, pero las periféricas son las más afectadas. “ Reflexionó Cavaleri. “Cuesta mucho arreglar y reponer. Nos vemos obligados a usar las partidas del fondo compensador que es para arreglos menores, entonces no podemos hacer las cosas que proyectamos, cumplir con las mejoras que nos planteamos y que finalmente no podemos hacer porque al dinero lamentablemente se lo llevan estos “agujeros” que nos producen el vandalismo y los robos” Concluyó Rubén Cavaleri Tesorero del Consejo Escolar.

